Zazhil, 35 años de fusión y tradición

 

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Los comunistas y Chile: en el 105º aniversario del Partido Comunista

COYUNTURAPOLITICA

LOS INICIOS

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Luis Emilio Recabarren

La formación del Partido Comunista de Chile (PCCh) se remonta al año 1912, cuando Luis Emilio Recabarren junto a un grupo de obreros salitreros fundan el Partido Obrero Socialista (POS).

Diez años después y luego de un proceso de maduración política y orgánica, el 2 de enero de 1922 se funda el Partido Comunista de Chile, incorporándose a la Internacional Comunista.

El desarrollo inicial del PCCh fue en una época turbulenta, caracterizada por una fuerte crisis social y política, Recabarren observa en la clase obrera y campesina la necesidad de la toma del poder y la construcción del socialismo, excluyendo cualquier reformismo e incorporando la radicalización del rol del proletariado.

Recabarren en ese entonces trabajaría por la solidez y consolidación del PCCh, tanto en su organización como en sus planteamientos políticos para el socialismo chileno, hasta 1927.

LA PRIMERA CLANDESTINIDAD

Bajo la dictadura de…

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Barnes denuncia la persecución stalinista a Shostakóvich

Su más reciente novela, El ruido del tiempo

Mario Saavedra

Uno de los más talentosos e interesantes narradores ingleses de las tres recientes décadas, el también editor y crítico cinematográfico Julian Barnes (Leicester, 1946) ha llamado particularmente la atención de la crítica y el público lector por la diversidad de temas implícitos en el radar de interés de un hombre culto y sensible. Presente en las librerías británicas desde iniciados los años ochenta con títulos como MetrolandiaAntes de conocernos, se dio a conocer hasta con su inusitado libro El loro de Flaubert, gosoza confirmación de un apasionado débito con el notable polígrafo francés por el que en 1984 fue finalista del Premio Booker. Entre los más hermosos libros que han contribuido a reconocer lo mucho que la narrativa contemporánea le debe al autor de Madame Bovary, como el no menos celebrado gran ensayo de Mario Vargas Llosa, La orgía perpetua, Barnes confirmaría esta presencia internacional con otros títulos suyos como Inglaterra, InglaterraArthur & George y el multigalardonado El sentido de un final.

La muerte, asunto y personaje

Si bien Barnes es asimismo autor de novelas policiacas que ha publicado con el pseudónimo Dan Kavanagh (apellido de su ya fallecida esposa y agente literaria), lo cierto es que su verdadera aportación se encuentra en títulos como los arriba mencionados. De otra naturaleza es su hermoso y revelador libro de confesión agnóstica Nada que temer, que empieza con una demoledora frase suya que es ya representativa de su pensamiento y de su obra más personal y de mayor calado: “No creo en Dios, pero le extraño”; la muerte es aquí asunto y personaje a la vez, ese interlocutor con el que en México dialogamos de igual a igual, con ligereza y hasta con humor, porque en el fondo se le respeta, se le venera, como bien escribió Octavio Paz en El laberinto de la soledad. Esa fuerte raigambre filosófica y existencial se entiende por la propia naturaleza y formación del escrtitor, por cierto hermano del no menos reconocido filósofo e historiador Jonathan Barnes que como personaje detonador aparece precisamente en Nada que temer.

Devoto defensor y promotor a ultranza de los derechos humanos, Barnes es patrocinador de organizaciones en ayuda a víctimas de la guerra y de la tortura por culpa de los más oscuros prejuicios, del fanatismo y la estulticia, del crimen y la barbarie. Su reciente novela El ruido del tiempo (2016), en derredor de la personalidad y la obra del enorme compositor ruso Dmitri Shostakóvich (San Petersburgo 1906-Moscú 1975) que sufrió el infierno persecutorio del stalinisnmo soviético, como otros tantos de su estirpe acosados por la censura, constituye una clara denuncia a toda posible dictadura personal o de Estado que atenta contra el derecho a la vida digna y la libertad de expresión o de creación. El ruido del tiempo (The Noise of Time), bello título en sí mimo, evoca precisamente el ruido enloquecido y ensordecedor del poder que impone su ley —tan absurda como malévola— solo por la fuerza, que en la evocada Unión Soviética respondía a la sola potestad del inamovible dictador en turno y de un prostituido Estado a sus órdenes. Contrario al silencio reposado de la creación, que en la composición musical juega un papel fundamental en contraste con el sonido, porque así se construyen el ritmo y la armonía, el ruido estridente del poder no permite interlocución alguna, opinión contraria, creación disonante, porque todo responde solo a las órdenes del sátrapa demagogo que seduce y controla a una mayoría obnubilada por la dádiva y una indigna promesa de redención y superioridad.

Cuando la barbarie se disfraza de justicia

El ruido del tiempo es un libro escrito con ardor y lucidez, con indignación y sabiduría, con información pertinente y bien calibrada, de frente a una horrososa experiencia histórica que bien comprueba una vez más que solo el ser humano es capaz de tropezar dos o más veces con la misma piedra, dominado por por la barbarie, por la ambición, por la insensatez. Seguido dialogo con una querida amiga tratando de contradecirla en su afán por creer en una naturaleza humana que consuetudinariamente ha dado pruebas irrefutables de su instinto depredador muy por encima de su más débil aliento constructivo que de hecho en el arte encuentra algunos de sus vestigios más dignos, más propositivos, más duraderos. Barnes desnuda aquí algunos de los signos más atroces de esa barbarie disfrazada de justicia, de esa estulticia que simula progreso, conforme nos sitúa en un no muy lejano momento de la historia —bajo unas u otras circunstancias, por desgracia se repite y seguirá repitiendo— en que la dignidad humana fue reducida a miseria y escombros, sobre todo cuando se trataba de quienes por su inteligencia y su coraje podían exhibir y criticar esos signos de perpetua decandencia.

 

Shostakóvich, perseguido y acosado

El gran talento sojuzgado de Shostakóvich nunca se sometió del todo y en cambio dio a la luz obras extraordinarias como su ópera Lady Macbeth de Mtsensk que desde su misma fuente de inspiración shakespereana condensa un profundo llamado de conciencia frente a los inimaginables estadios de locura que el poder puede alcanzar, por lo que el genio del compositor sería perseguido y acosado, tachándolo de creador de un arte “desviacionista” y “decadente”. Otra prueba más de lo que el poder malsano puede hacer contra el talento y la inteligencia, El ruido del tiempo nos devela esos años de estupefacto terror persecutoriocontra la creación y la senbilidad, contra el individuo que se arriesga a ser él mismo y contrasta con la masa dominada, contra quien siquiera se anime a creer que es posible criticar cuanto de su realidad le resulta absurdo y proponer a cambio un mundo mejor. Pero más allá de la censura y la persecución, el genio del gran músico ruso daría a la luz partituras portentosas y trascendentales (sinfónicas, concertísticas, de cámara, líricas, para piezas teatrales y cinematográficas), más allá de la mirada obscena del dictador y sus esbirros.

El ruido del tiempo es una novela aleccionadora y actual, de lectura apasionada y hasta alucinante, escrita por un narrador de estilo lúcido y vigoroso, quien tampoco renuncia a ese extraordinario poder transgresor y de búsqueda que impone la buena literatura abierta siempre a arriesgar y descubrir. Otro ejemplo desolador de lo que pueden ser las relaciones entre el poder y el arte, cuando este segundo se atreve a ir en contra de lo establecido y a exhibir las aberraciones del poder mismo, Julian Barnes nos regala también con esta bella novela lo mucho que la inteligencia creativa puede hacer por al menos frenar y retrasar un desbarrancadero que por su propia naturaleza esperanzadora el arte se resiste a creer que pueda ser definitivo.

http://www.siempre.mx/2017/06/barnes-denuncia-la-persecucion-stalinista-a-shostakovich/

Lázaro Peña, el Capitán de la clase obrera

Huérfano de padre a los diez años, abandonó la escuela para trabajar como ayudante de carpintero, albañil, herrero

 

José Luis Estrada Betancourt
estrada@juventudrebelde.cu
29 de Mayo del 2017 22:59:28 CDT

Lázaro Peña González, el Capitán de la clase obrera, nació el 29 de mayo de 1911, en el barrio habanero de Los Sitios. Huérfano de padre a los diez años, abandonó la escuela para trabajar como ayudante de carpintero, albañil, herrero. Hijo de una despalilladora, también se ganó la vida en una tabaquería.

Ingresó en el Partido Comunista de Cuba en 1929. Fue elegido miembro de su Comité Central en 1934, cuando también lo eligieron secretario general del Sindicato de Tabaqueros y miembro del Comité Ejecutivo de la Confederación Nacional Obrera de Cuba (CNOC), que pasó a dirigir en 1935, año en que estuvo enrolado en la organización de la huelga general política de marzo, por lo cual sufrió prisión y tortura (esto ocurriría con frecuencia por su actividad contra la tiranía de Gerardo Machado).

En 1939 tuvo lugar el Congreso Constituyente de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC). En su primer Congreso Nacional dejó fundada la Confederación de Trabajadores de Cuba, de la cual pasaría a ser su secretario general. Fue uno de los que defendieron las ideas más avanzadas en la Asamblea Constituyente de 1940.

En octubre de 1953 participó en el 3er. Congreso de la Federación Sindical Mundial (FSM), en Viena. La dictadura de Batista no le permitió la entrada al país. Después del triunfo revolucionario se reincorporó a la reconstrucción del movimiento sindical. En 1959 fue reelegido secretario de la CTC y en 1965 resultó electo miembro del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, responsabilidades que mantuvo hasta su muerte, el 11 de marzo de 1974.

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http://www.juventudrebelde.cu/cuba/2017-05-29/lazaro-pena-el-capitan-de-la-clase-obrera/

El particular apoyo de León Gieco en la marcha contra el 2×1

Publicado el 11 may. 2017

El cantautor grabó dos canciones en un video desde un estacionamiento y lo subió a su cuenta de Facebook.

Tenía que cantar en el escenario donde las Madres y Abuelas el documento consensuado por todos los organismos de Derechos Humanos en repudio al 2×1 para condenados por delitos de lesa humanidad. La multitudinaria marcha le impidió llegar hasta la Plaza de Mayo, pero él se las ingenió para hacer llegar su música y voz.

Vuelve el “Acusticazo” con Litto Nebbia y León Gieco

Este festival, que tuvo su primera edición en 1972, vuelve con algunos de sus participantes originales y con nuevos artistas.

 

Como parte de la celebración de sus 50 años de vida, el rock argentino recordará el jueves 8 de junio a las 19 el famoso “Acusticazo” de 1972, y lo hará con una segunda edición del festival.

The Next Generation Device To Rejuvenate Your Skin!
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Del encuentro, que se realizará en el porteño Teatro Gran Rex, ubicado en la Avenida Corrientes 857, participarán Litto Nebbia y León Gieco, dos de los protagonistas de aquel histórico concierto. Actuarán también las bandas Catupecu Machu y Salta La Banca.

Como el nombre del show lo indica, todos deberán adaptar su presentación al formato unplugged, una apuesta que, en casos como el de la banda de Fernando Ruiz Díaz en “Laberintos entre aristas y dialectos”, cosechó buenos resultados. Las entradas del recital ya están a la venta a través del sistema Ticketek.

 

Promovido por el entrañable festival B.A.Rock, que también regresará en este 2017 , el nuevo “Acusticazo” se realizará en el mes de los 50 años de la grabación de “La Balsa”, la canción de Litto Nebbia y Tanguito que grabaron Los Gatos y que, como simple, vendió 250 mil unidades.

El simple con contenía este tema, con “Ayer nomás” en la obra cara, salió a la venta el 3 de julio de 1967 y fue un anticipo del primer disco de Los Gatos.

El “Acusticazo” de 1972 reunió a Nebbia y Gieco con David Lebón, Raúl Porchetto, Edelmiro Molinari y Gabriela. Se realizó en el Teatro Atlantic, que estaba ubicado a unas diez cuadras del Gran Rex, en Avenida Belgrano y Santiago del Estero, y fue demolido poco tiempo después.

“Se trató de reunir a lo mejor de los músicos de la nueva generación que revistan en la música realizada acústicamente. Guitarras criollas, folk, flautas, voces, elementos que confieren un tipo de transmisión especial a la imparable música urbana de Buenos Aires, nuevo folklore ciudadano sepultador de expresiones carentes ya de elocuencia y renovación”, escribió la revista Pelo por esos días.

Ese concierto fue el pionero en aquellos días y luego los acústicos comenzaron a proliferar en distintos festivales, incluso se volvieron un clásico que llegaron hasta las cadenas musicales de televisión. Además, este formato acercó al rock argentino a los ritmos folklóricos.

http://cronicasyversiones.com/?p=15435

Aniversario de la Revolución de Octubre en la URSS (lX)

Por Paco Torre Soberon

Por  Paco Torre Soberon ¿Dónde y cómo nacieron los primeros Soviet? En Petersburgo y en Moscú. (A pesar de las críticas de las fuerzas contrarias a cómo se desarrolló la revolución, no encierran ningún enigma) Porque se crearon de forma espontánea como Consejos o Juntas en la primera revolución rusa en 1905. En unos puntos […]

Por  Paco Torre Soberon

¿Dónde y cómo nacieron los primeros Soviet? En Petersburgo y en Moscú. (A pesar de las críticas de las fuerzas contrarias a cómo se desarrolló la revolución, no encierran ningún enigma) Porque se crearon de forma espontánea como Consejos o Juntas en la primera revolución rusa en 1905. En unos puntos surgieron de comités de huelga por ferroviarios, en otros de comités de fábricas para tratar con los patronos, recaudar dinero para las huelgas etc. Solo fueron creadas por personas revolucionarias –obreros, campesinos y empleados- el embrión del futuro poder en la dictadura del proletariado –decía Lenin- (…) Se apoderaban de imprentas, detenían a la policía que impedían sus derechos –como luego veremos lo sucedido en Reinosa- incitaban al pueblo a no dar dinero al gobierno, para dárselo al gobierno popular –como hizo Gandhi- no aspiraba a las bayonetas, al dinero ni a las instituciones anteriores, se apoyaba en la masa popular –permítanme la reiteración, como lo ocurido en Reinosa- (…)

En principio solo perseguían dirigir la huelga, pero se transformaban bajo el impulso de los acontecimientos revolucionarios en organismos representativos de toda la clase obrera emancipadora, eso sí, de acuerdo con partidos proletarios en coalición de combate ¡¡“He aquí la clave del éxito por su desarrollo participativo con los bolcheviques en la revolución de Octubre y en la consolidación del socialismo en la URSS”…!!! Sin embargo -entiendo “sin inquina” que CC.OO. sindicalmente ha funcionado al revés- (…)

Aquella simbiosis revolucionaria, fue rechazada por los mencheviques y por toda política reformista, “contaminada por la ancestral cultura pequeñoburguesa” impidiéndoles asumir el pensamiento de Marx sobre el proletariado ¡¡“que sería el enterrador del capitalismo”…!!! En la URSS consiguió su 1ª verificada aplicación (…) Por ello ¿Cómo interpretar acertadamente el marxismo, negando el evidente acierto del eminente Lenin…?

Si este cuestionamiento no sirve de profunda reflexión ante el desastre, estatal y global al que hemos llegado ¿no habremos perdido definitivamente el tren de la historia con democracia mínimamente digna…? ¡¡No nos engañemos, en el capitalismo no será posible plenamente…!!! Sin embargo en los países nórdicos, en cierta medida la han conseguido, librándose parcialmente de la salvaje explotación oligopólica. Aprendamos de la historia, ¡¡arrebatemos a los oligopolios los derechos básicos…!!!

Para intentar conseguirlos ¡¡no seamos ingrat@s…!!! ¿Qué otra opción que apoyar -críticamente- la política de Podemos y de UP…?

¡¡“descontaminemos la mente de tanta manipulación mediática”…!!!

Los bolcheviques fueron los primeros en comprender la importancia de los soviet, dando al proletariado internacional una nueva forma de organización de la clase obrera -de la que tomó nota el movimiento obrero español- para después de durísimas experiencias de lucha obrera en diversos puntos a nivel estatal, en defensa de sus intereses y contra el fascismo (principalmente en el País Vasco y en el de “Asturies”) limítrofes con el “minúsculo País Cántabru” considerado un “sándwich” apaga fuegos de los otros dos más luchadores. Eso sí, olvidando que la aguerrida Cantabria fue la que más resistencia opuso a los romanos, refrendada por la cantidad de asentamientos guerreros frecuentemente descubiertos (…) Recreado su genética, ha demostrado su capacidad de lucha como luego veremos (…)

Como los Soviet eran netamente revolucionarios

se consideraban inconcebibles en épocas de desarrollo pacífico -supongo que como después de la 2ª guerra mundial en Occidente- Sin embargo, ya se han producido luchas pacíficas revolucionarias, enfrentadas a situaciones de violencia armada con evidente riesgo (…) Porque la política realmente revolucionaria, busca siempre la justicia social igualitaria, nunca la guerra, debiendo ser ¡¡la vanguardia de regeneración institucional y social, que promueva trasparencia y unidad contra la corrupción…!!!

Por haber vivido la experiencia de dichas comisiones, entiendo que en Rusia el partido bolchevique comprendió pronto su importancia, mientras el menchevique –oportunista- producía división (…) Considerando la cuantitativa y cualitativa diferencia en la lucha de clases y sus condiciones en Rusia y el Estado español, intentaré expresar brevemente -entrando al fondo de lo ocurrido- las circunstancias más destacadas en su desarrollo (…)

Teniendo en cuenta que cuando se crearon dichas comisiones a principios de los años 60, los sindicatos históricos la CNT y UGT, estaban casi destruidos por la durísima represión franquista y la cúpula de la UGT en el exilio. La clase obrera necesitaba una organización fuerte y unitaria. La cuál estaba compuesta principalmente por las bases obreras de partidos trasformadores basados en el marxismo leninismo (…) Partiendo del partido Comunista de España (PCE) –dada su historia, era conocido por el partido- con gran capacidad de movilización obrera. Seguido en este aspecto de la Organización Revolucionaria de Trabajadores (ORT) y del Partido del Trabajo (PT) basado más en los sectores jornaleros, culturales y profesionales. Ambos, además de marxistas leninistas, valoraban la política de Mao Zedong. También participó en menor medida el movimiento estudiantil (…)

Respecto a dichas comisiones obreras, veamos su incidencia en las luchas cántabras y algunas consecuencias de la dura represión. Entre otras muchas, en 1968 aplicando la habitual tortura -una persona no la pudo aguantar- y descubriendo una redada, encarcelaron a 47 personas (…) Algunas por cuestiones profesionales, no fuimos localizadas. En 1971 fueron encarceladas por el TOP 7 personas de la Comisión Diocesana de la Hoac, por su declaración pública con la JOC, contra la represión, la tortura y la pena de muerte (…)

Anteriormente en 1964 una huelga –de las pioneras en la dictadura- en Nueva Montaña Quijano con dos factorías, en Santander y en Los Corrales de Buelna, la 1ª con 2 días de duración y la 2ª 3-4 ¡¡con el dramático resultado de no encontrar trabajo, las 28 personas despedidas…!!!

En 1968 huelga en Standard Maliaño de 3 días y el mismo drama laboral para 5 despedid@s y 2 meses de castigo a 12 (…) En los años 70, una marcha –“rompe pies”- de la plantilla de Authi de 40 Km., de Los Corrales de Buelna a Santander en defensa de su trabajo. En 1977 huelga de 5.000 trabajadores/as en Solvay, Nestlé y Magefesa, las dos primeras en Barreda y La Penilla, reivindicaban aumento de salario, y Magefesa en Guriezo y Límpias, negociaban la readmisión de l@s despedid@s y el convenio colectivo que no tenían (…)

En los años 80, encierro asfixiante en el pozo de la mina de Reocin. En los mismos años en Firestone de Torrelavega ¡¡huelga de 52 días, logrado la reivindicación…!!!

En el 86 en La Naval de Reinosa se produjo “la madre” de todas las huelgas cántabras durante 6 meses consecutivos, con grandes movilizaciones, llegando a “secuestrar” en la empresa a su director durante 16 horas. Creándose una situación de durísima represión. Durante muchos días estuvo la ciudad sitiada, provocando tal situación de “guerra” contra el pueblo que apoyaba la huelga, que la guardia civil disparaba a las ventanas y violaba las viviendas, creando una situación de gran terror, que costó la vida a un trabajador. Por todo ello ¡¡un grupo de trabajadores llevaron “desarmados” a la fábrica a unos 20 guardias civiles…!!!

Resumiendo, lo más grave la pérdida de dicha vida humana y 520 despidos. Lo más positivo: la empresa aún continúa, la defensa de un pueblo por la subsistencia, y la experiencia conceptual antes señalada de enfrentamiento no violento a la guardia civil ¡¡que de lo contrario, pudo haber sido una histórica masacre…!!!

En el campu cántabru, el de mayor producción de leche –relativa- del Estado, tampoco faltaron huelgas “de la leche” En el franquismo 3/4 con ríos de ella derramada y después –por problemas con la mercader Europa 5/6. En la enseñanza, también se han secundado las huelgas generales (…)

En los años 90, la factoría de Cros en Maliaño ceso la producción y a pesar del encierro de 180 trabajadores/as, el cierre fue definitivo. Para terminar con los conflictos más destacados en Cantabria, en 1993 por cierre patronal de Sniace en

Torrelavega, la plantilla superior a 1.000 personas,

se mantuvo encerrada durante 2 meses, hasta su nueva apertura, demostrando, que con el apoyo incondicional de sindicatos de clase como el UNITARIO ¡¡sí se puede…!!!

¿Qué ocurrió para que las Comisiones Obreras se convirtieran en un sindicato…? ¡¡“Esto ya es harina de otro costal”…!!! Dado que el PCE fue cediendo en su política revolucionaria, llegando a una escisión, indujo a la creación de los otros dos partidos, que con sus diferencias ideológicas, escasa experiencia política e inevitable sectarismo, también dificultaban la unidad (…)

Partiendo de esta realidad ¿Qué consecuencias causó el PCE al movimiento obrero, al quedarse sindicalmente –por su mayor influencia- con las siglas de Comisiones Obreras…? Este supuesto “secuestro democrático” amparado en la clandestinidad, dio lugar a la división del movimiento obrero, aglutinado en dichas comisiones pre/sindicales (…)

La reacción de la ORT fue crear con su base trabajadora el propio sindicato, el “UNITARIO” (SU) que aún existe -entre otros lugares- en crecimiento en Cantabria. El PT basado principalmente en sectores culturales, profesionales y jornaleros creó LA CSUT desapareciendo con el PT.

La actitud de CC.OO. y de la UGT firmando el Pacto de la Moncloa, fue el “suicidio” sindical, dando prácticamente un cheque en blanco y oxígeno en la “transacción” –es decir transición- constituyendo una gran rémora en los avances sociales. Iniciando así el proceso de degeneración los llamados sindicatos de clase, entrando en una dinámica de concertación alejándose de su consecuente deber sindical reivindicativo (…)

CC.OO. comenzó con movilizaciones contra la reconversión industrial, pero UGT –correa de trasmisión- del PSOE le apoyaba en el gobierno, fraccionando más el movimiento obrero (…) Ahora, CC.OO. dice que se va a radicalizar ¿no será tarde para conseguirlo, si continúan ingresando ambos sindicatos –entre otros recaudos- casi un millón € cada uno, por la gestión de los planes privados de pensiones de empleados públicos…? ¿No debieran cuestionar el camino?

Por otro lado, el sindicalismo anarquista que no fue admitido en los soviet por su anti/marxismo ¿no podría cuestionarse su unidad y cooperar críticamente, con sus importantes valores asamblearios, cooperativos-autogestionarios… con los marxistas y los que no lo són…? (continuará)

Santander Cantabria

http://pacotorre.blogspot.com.es/

http://kaosenlared.net/aniversario-de-la-revolucion-de-octubre-en-la-urss-lx/

Lázaro Peña: eterno líder de la clase obrera cubana

Odalianny Chirino Rodríguez (Lic. Historia)
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29 Mayo 2017
Lázaro Peña
Foto tomada de Internet

Lázaro Peña González estuvo obligado a trabajar desde temprana edad debido a que quedó huérfano de padre a los 10 años; entonces se desempeñó como ayudante de carpintero, albañil, herrero. También laboró desde muy joven en una tabaquería, donde desarrolló su afinidad por la lectura.

Su lucha por la organización y unidad del proletariado cubano, su protagonismo en las huelgas contra la tiranía, su enfrentamiento a la persecución contra los obreros lo  convirtieron en el eterno líder de la clase obrera cubana.

Por su destacada labor, fue elegido miembro del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, al celebrarse su segundo congreso en 1934; en este mismo año fue promovido  al cargo de secretario general del Sindicato de Tabaqueros y ascendido miembro del comité ejecutivo de la Confederación Nacional Obrera de Cuba (CNOC), la cual comenzó a dirigir en 1935.

Su labor como dirigente obrero sobrepasó los marcos de la Isla, fue fundador de la Confederación de Trabajadores de de América Latina (CTAL), celebrado en 1938 en México; y de la Federación Sindical Mundial (FSM), de la cual formó parte del comité ejecutivo.

Debido a su capacidad organizativa fue designado jefe del Departamento de Organizaciones de Masas en el Comité Central del Partido Comunista de Cuba. Lázaro Peña, se mantuvo trabajando hasta los últimos días de su vida.

Falleció el 11 de marzo de 1974, y en sus honras fúnebres el compañero Fidel Castro expresó sobre el líder del proletariado: “Fue para todos los trabajadores  cubanos como un padre; y para los revolucionarios , un hermano entrañable”.

http://www.telecubanacan.icrt.cu/provinciales/2846-lazaro-pena-eterno-lider-de-la-clase-obrera-cubana

Aproximaciones a El siglo soviético de Moshe Lewin / Más sobre Lenin y el bolchevismo (XI)

 

 

 

La pregunta que se hicieron los rusos en 1917 no era, pues, ni artificial ni el curioso producto de su pretendido “mesianismo”, ni particular de las circunstancias del país. Se trata de una pregunta que se sigue planteando a la humanidad entera.

Samir Amin (2015)

 

Pero para salir del ámbito de la política contada a los niños hay que decir también otra verdad: además del comunismo del poder y de la autoridad ha habido en el siglo XX el comunismo del ideal libertario y de la resistencia. Lo dijo una pobre viejecita del pueblo de Ziugánov: “Eran honrados y justos. Hicieron algo por nosotros, por nuestra gente”. Respeto esta opinión. Tanto o más que la opinión de aquellos otros que hoy ironizan sobre las contradicciones del pueblo ruso a la hora de votar. ¿Y las nuestras? ¿De qué reírnos? ¿Votamos nosotros sin contradicción? ¿Sabemos acaso nosotros lo que hubiera sido de nosotros mismos y de nuestros hijos sin el sacrificio de los comunistas en la época de Mussolini; o en la época de Hitler; o en la época de Salazar y de Franco? [la cursiva es mía]

Francisco Fernández Buey (1996)

 

Estábamos en la caracterización de Moshe Lewin [ML] del bolchevismo. Nos hemos situado en las página 375-385 de su libro, los dos últimos apartados del capítulo XXI: “Atraso y recaída”.

Este modus operandi, era nuestro último apunte, característico de la tradición bolchevique, “siguió vigente después de la revolución”. Lenin, comenta ML, “siempre actuaba ciñéndose a los procedimientos del Partido: discutía y protestaba acaloradamente, pero aceptaba que se votaran todas las decisiones importantes, como mandaban los estatutos del Partido, aunque no solía perder las votaciones”. En síntesis: era un líder político, no un déspota. La diferencia es importante. Por si hubiera dudas -de nuevo ML quien toma la palabra-: “era el líder principal de su Partido, no su propietario”.

Las discusiones podían versar sobre cualquier cuestión, no se detenían en la superficie.

Se nos brindan algunos ejemplos de los temas que se trataban en los órganos del Partido y en público. Los siguientes: “Gracias a la publicación de las actas del Comité Central desde agosto de 1917 hasta febrero de 1918, tenemos constancia de las discusiones acerca de la idoneidad de hacerse con el poder en 1917 y de si había que buscar aliados o no”. Nada menos. Hacerse con el poder, buscar aliados,…

Otro ejemplo importante: “en diciembre de 1920, Osinski-Obolenski, un líder de la corriente opositora «centralista democrática», publicó un artículo en Pravda. El Partido aún estaba militarizado y el autor del texto estaba desplazado en el frente”. Sin embargo, prosigue ML, la victoria parecía ya segura y “Osinski creía que había llegado el momento de abordar algunos problemas inminentes, como por ejemplo resucitar el Partido como organización política una vez hubiera concluido la fase militar”. Proponía, en este sentido, “unas normas constitucionales que permitieran que la mayoría sacara adelante las medidas políticas que creyeran adecuadas, al tiempo que la minoría vería garantizado el derecho a la crítica y a hacerse con las riendas de la situación si la línea anterior fracasaba”. De no ser así, concluía, “en lo que podemos leer como un aviso tanto a la cúpula como a la militancia, el Partido sucumbiría como organización política”. Más aún señala ML: “Aunque la escasez de papel solía reducir el principal periódico del Partido a una sola hoja, Pravda publicó el artículo”.

No parece que pueda hablarse de una organización dictatorial en sus procedimientos.

Otro ejemplo más de estos debates sobre asuntos importantes: “el análisis del golpe frustrado en Varsovia, que tuvo lugar durante una conferencia del Partido a finales de 1920”. Una parte de las discusiones, señala ML, se celebraron a puerta cerrada, y por lo tanto no hay actas, “pero la otra parte fue pública y ahí un líder del Partido como Radek pudo burlarse de Lenin, y así lo confirman los documentos, con frases como «Te lo advertimos». Junto con otros dirigentes, había afirmado que los obreros polacos se opondrían a las tropas rusas y que la contraofensiva sobre Varsovia era un error”.

ML desconoce quiénes fueron los instigadores de la aventura polaca, “pero Lenin dio su respaldo a la idea con la esperanza de espolear a la izquierda alemana. No cabe duda de que los comentarios hostiles de Radek no le hicieron ninguna gracia, pero no tenía más remedio que escucharlos”. Plantando cara pues, sin callarse, sin enmudecer, sin miedo a las represalias. También Trotsky “se opuso a la operación -de ahí tal vez el plural de Radek-, y así lo manifestó en el XI Congreso del Partido, sin que nadie le contradijera, una reacción totalmente aceptada en aquellos años”.

En síntesis: el sector más izquierdista del Partido, por decirlo de algún modo, el que estaba en contra de la “operación polaca”, hacía acertado y Lenin se había equivocado. Y de mucho. Pero no se desencadenó ninguna caza de brujas a pesar de las críticas nada amables. “El líder” podía ser refutado y criticado. No había represalias.

También se trataban en público o en la prensa del Partido asuntos de calado “como se puede comprobar en las actas de los congresos y de las conferencias del Partido”. Lenin no era el único, desde luego, que reaccionaba ante los problemas que afectaban al colectivo bolchevique. “Su organización era pobre a pesar de estar en el gobierno, y era plenamente consciente de sus puntos débiles y del bajo nivel de los cuadros y de la prensa, aunque también se resentía de la proliferación de disputas internas y «camarillas», especialmente entre los jerarcas locales y centrales”. Uno de los retos más importantes a los que debían enfrentarse, tampoco ha sido la única vez, “era el abismo cada vez mayor en términos de poder y de privilegios que separaba a quienes formaban parte de la cúpula y a los militantes de base, un fenómeno especialmente inquietante en un Partido igualitario de «camaradas», tipos que en su mayoría rayaban la pobreza”.

El problema, el importante problema, “se abordó abiertamente en las organizaciones y en la prensa del Partido”, y la dirección -Lewin o el traductor usan la palabra “cúpula”-, consciente del grado de malestar, trató de buscar una solución. No cabía otra posibilidad.

Pero no fueron las quejas de la base la única voz discordante “que debía soportar una cúpula en ocasiones reticente a ello”, ya que los dirigentes también planteaban problemas sociales y políticos y los discutían abiertamente, señalando los peligros a los que estaba expuesto el Partido.

Sirva como ejemplo la reflexión de Zinoviev, un miembro del Politburó, en el XI Congreso. Poco antes, recuerda ML, “Lenin había hecho sonar las alarmas al referirse a la desaparición de la «clase obrera» durante y después de la guerra civil”. Según Zinoviev, “el problema era otro, ya que la clase obrera se estaba redefiniendo, abandonaba el campo, donde había buscado refugio, y se mostraba dispuesta a enrolarse en el Partido”. Lo que le preocupaba realmente era el ingreso en el partido “de proletarios sin formación y la existencia de un número cada vez mayor de miembros procedentes de otras clases. Zinoviev se mostraba partidario de suspender temporalmente las admisiones para exorcizar el peligroso fantasma de un proceso de degeneración, algo así como un Termidor desde dentro”. El calificativo es suyo comenta ML y añade: “En un gesto impensable unos años atrás, Zinoviev citó los argumentos de los mencheviques emigrados, que veían este escenario como una posibilidad inminente”.

El aumento de las diferencias sociales en el seno del Partido, como consecuencia de la llegada de nuevos miembros, prosigue ML, “daba pie a la aparición de diferentes tendencias políticas e ideológicas, una tesis defendida por David Dallin , líder menchevique, en un libro que acababa de publicar en Berlín” (en 1921; su título: Posle Voin i Revoliutsii). Dallin consideraba que “no había vida social ni política en Rusia fuera del Partido y del ejército, y le parecía por lo tanto imposible acabar con el bolchevismo desde fuera. Sin embargo, podría lograrse si se producían procesos espontáneos dentro del Partido. Dallin anunciaba la aparición de divisiones, de tramas y de intrigas”. Diversos elementos del campesinado y varios grupos de obreros y de pequeñoburgueses estaban cobrando “lentamente conciencia de sus propios intereses, y la intelligentsia recuperaba la capacidad para crear corrientes ideológicas, democráticas, imperiales, revisionistas… Todos estos elementos saldrían a escena a su debido tiempo «y la historia política se llenará de batallas políticas»”.

Zinoviev, señala ML, hizo alusión a estas reflexiones, como se puede leer en las actas del congreso. “Dallin se burlaba de la idea ingenua de que una purga, en el sentido tradicional de la expulsión del Partido, pudiera alterar lo más mínimo la situación cuando se enfrentaba a la expresión inevitable de las fuerzas centrífugas de una sociedad, y Zinoviev no parecía estar del todo en desacuerdo con estas palabras”. El mismo Zinoviev “afirmó estar convencido de que «hay, de hecho, un proceso molecular en el Partido que no es tan sólo el reflejo de las luchas internas, sino que recoge todo cuanto sucede en el país en un sentido más amplio, todo el abanico de la lucha de clases que estamos viviendo». Toda suerte de elementos ajenos al mundo proletario se introducían en el Partido, pero el dirigente no perdía la esperanza de que el «núcleo proletario» perviviera, mantuviera con vida el compromiso ideológico inicial del Partido y evitara que los elementos extraños se hicieran con el poder”.

Zinoviev también afirmó que, en aquella tesitura, “preservar la democracia proletaria tendría una influencia positiva en la vida del Partido”. La «oposición proletaria», recuerda ML, “formada por los líderes del sindicato del Partido, lamentaba la ausencia de democracia y convirtió esta reclamación en uno de los aspectos centrales de una lista de peticiones. Llegaba incluso a reclamar que la «democracia proletaria» se viera reforzada con la purga de los elementos administrativos y el silencio impuesto a la intelligentsia, un método más bien problemático para crear un partido viable”. La cúpula, con palabras de ML, “no consideraba aceptables estas posiciones, puesto que el nivel cultural y la conciencia de clase de los trabajadores era, por aquel entonces, demasiado débil para basar en ellos la construcción del Partido”.

De hecho, el Partido bolchevique, en opinión de ML, “carecía de respuestas a corto plazo para todas estas preguntas. Lo único que podía hacer era implantar la NPE sin perder el control del proceso, mejorar su trabajo y el de su aparato administrativo e iniciar una tarea educativa a largo plazo al tiempo que purgaba a los elementos sospechosos”.

Estas medidas hicieron que aumentara el centralismo y el autoritarismo. Cualesquiera que fueran las buenas intenciones que había detrás de todas estas decisiones “los objetivos democráticos eran evidentemente inalcanzables incluso en el seno del Partido. Con todo, la vieja guardia seguía confiando en mantener con vida el espíritu democrático y el modus operandi en las altas esferas”. Remarco: la vieja guardia bolchevique, los miembros de la vieja guardia seguían fieles al ethos prerrevolucionario (y revolucionario).

Para ellos, sostiene ML, “la pertenencia al Partido no era la vía que había de conducirles a una carrera sin sobresaltos. Se habían quemado al servicio del Partido durante la revolución y la guerra civil, y entre las ruinas que el conflicto había dejado tras de sí”. La salud de muchos líderes se había resentido; los médicos les advertían de la imposibilidad de seguir al mismo ritmo. “En varios casos, fue precisa una orden del gobierno para obligarles a tomarse un respiro y a cuidarse, a menudo en Alemania o en otros lugares del extranjero”. Es cierto, en todo caso, “que varios millares de personas que se enrolaron en la guerra civil no pertenecían a la vieja guardia en sentido estricto, pero eran tipos dispuestos a pagar un precio elevado por la causa”.

En síntesis, de nuevo vale la pena remarcarlo, “los miembros más convencidos no se preocupaban por el poder en sí. Pertenecer al Partido era un compromiso que exigía un precio personal, no algo que fuera a suponerles una recompensa”. Todos estos debates se produjeron inmediatamente antes o durante el replanteamiento radical de Lenin, “que duró mientras pudo pensar, hablar y dictar”. En su última y dramática aparición, en el XI Congreso, nos recuerda ML, “criticó con vehemencia a los partidarios de los métodos autoritarios, un aspecto que aún no habíamos mencionado”.

Lo mencionamos a continuación. Pero lo dejamos por ahora en este punto.

PS: Les interesará. El pasado 3 de mayo la FIM, la FEC, IUCyL y el Colectivo de Estudios Culturales Antonio Gramsci, organizaron en la Universidad de Salamanca (USAL) las jornadas “Gramsci: Un marxismo para el Siglo XXI. El pensamiento gramsciano ante el cambio social contemporáneo” en homenaje al pensador y dirigente comunista italiano en el 80 aniversario de su muerte.

Os remitimos los enlaces con los vídeos de dichas jornadas:

Mesa 1. Presentación de las jornadas y Mesa 1: el marxismo de Gramsci: https://www.youtube.com/watch?v=Y8CPyYHZyos&t=163s 

Mesa 2. El concepto de hegemonía en Gramsci.  https://www.youtube.com/watch?v=XJAkYiW2hdY&t=446s 

Mesa 3. La concepción nacional-popular y de bloque histórico en Gramsci. https://www.youtube.com/watch?v=X8-XA0JINt0&t=36s 

Mesa 4. Gramsci y el cambio social contemporáneo. https://www.youtube.com/watch?v=jzW-k0NP-tU&t=338s 

Fundación de Investigaciones Marxistas. www.fim.org.es . http://www.fim.org.es/media/2/2452.pdf

https://www.rebelion.org/noticia.php?id=227079