Los despidos en medios buscan imponer un discurso único

La Historia Del Día

Martin Espinoza

La Izquierda Diario

El panorama se complementa con un enorme disciplinamiento  y protección mediáticos por parte de los grandes medios y un plantel de periodistas que funcionan aceitadamente como “fuerza de choque” mediática, operadores de la mentira, como se demostró frente a la desaparición y muerte de Santiago Maldonado, logrando niveles históricos de encubrimiento como no se veía desde” la prensa canalla” de la última dictadura cívico-militar (…)  La consolidación de un concierto de opiniones monocordes en los multimedios es agravada por la decisión política del gobierno nacional de que se “caigan” los medios que deban caerse y que sea “el mercado” el que termine de “sincerar” la situación.

La semana pasada se conocieron los despidos de Víctor Hugo Morales, Roberto Pettinato y el programa TVR de C5N. Tiempo atrás fue el despido de Roberto Navarro. La dinámica de acallar voces críticas al gobierno de Cambiemos se viene…

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Che Guevara: ‘Moderados son los que piensan traicionar’

sinapsis

J. M. Álvarez

Fragmento del Discurso en el Primer Congreso Latinoamericano de Juventudes, 28 de Julio de 1960. Tomado de Che en la Revolución cubana, Compilación de Orlando Borrego Díaz, Tomo II, pp. 208-209. Editorial José Martí, La Habana, 2013.

Muy apropiado para toda esa gente, supuestamente chavista, que en los últimos tiempos están mostrando su verdadero rostro burgués.

*     *     *

Llegó entonces el 1 de enero y la Revolución de nuevo, sin pensar en lo que había leído, pero oyendo lo que tenía que hacer de labios del pueblo, decidió, primero y antes que nada, castigar a los culpables y los castigó.

Las potencias coloniales en seguida sacaron a primera plana la historia de eso, que ellos llamaban asesinatos, y trataron enseguida de sembrar algo que siempre pretenden sembrar los imperialistas: la división. Porque “aquí había asesinos comunistas que mataban, sin embargo había un patriota ingenuo llamado Fidel…

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Compartimos Declaración Final de Encuentro por la Democracia y Contra el Neoliberalismo

20 de noviembre de 2017 / Fuente: Aler

Declaración Final Encuentro Continental por la Democracia y Contra el Neoliberalismo

16 al 18 de noviembre, 2017

Declaración de Montevideo

  1. Los movimientos, organizaciones sociales y diversas expresiones del campo popular de las Américas, herederos y protagonistas de las luchas contra el imperialismo y los regímenes militares en América Latina y El Caribe, que nos levantamos contra la agenda neocolonial de libre comercio, privatización, saqueo y pobreza representada en el derrotado proyecto del ALCA, reafirmamos los principios de solidaridad e internacionalismo que nos unen, así como el compromiso de seguir luchando por una transformación sistémica contra el capitalismo, el patriarcado, el colonialismo y el racismo.

  2. Reunidos en el Encuentro Continental por la Democracia y Contra el Neoliberalismo, realizado en Montevideo, Uruguay, entre los días 16 al 18 de noviembre, luego del intenso intercambio de experiencias y luchas, ratificamos la agenda unitaria y de articulación de fuerzas sociales y políticas que acordamos en el Encuentro de La Habana, en noviembre de 2015. Reafirmamos la necesidad de re articular las diversas alternativas e iniciativas populares para enfrentar el modelo de dominación capitalista neoliberal.

  1. El avance del Capital sobre los pueblos y sus territorios nos muestra que capitalismo, racismo y patriarcado forman un modelo entrelazado de múltiples dominaciones. La nueva ofensiva de fuerzas neoliberales profundiza los mismos mecanismos de acaparamiento de territorios, saqueo de los bienes comunes, explotación del trabajo y control de los cuerpos. Las tasas de ganancia son garantizadas por ajustes que se sostienen sobre más trabajo sin derechos y sobrecarga de trabajo no pagado de las mujeres, que garantizan que la vida se sostenga en el marco de la precarización acelerada de sus condiciones de vida. Las Empresas Transnacionales (ETN), y las élites nacionales asociadas, son las mayores beneficiarias del modelo de globalización neoliberal. La arquitectura de esta dominación se expresa en los tratados de libre comercio y de inversión de nueva y vieja generación cuyo garante es, entre otros, la Organización Mundial de Comercio (OMC).

  1. A su vez, el sistema de endeudamiento perpetuo es un mecanismo de dominación, de condicionamiento del modelo productivo y de expropiación de los recursos públicos y bienes colectivos, al mismo tiempo que profundizan el lucro de las élites locales, cada vez más corruptas y dependientes del sistema financiero internacional.

  1. Esa misma alianza es la que agudiza la disputa entre el proceso de acumulación permanente del capital y los procesos de sostenibilidad de la vida, generando una explosión de conflictos socio-ambientales en la región, facilitando el acaparamiento de tierras y el desplazamiento de grandes masas de campesinas y campesinos y pueblos originarios, creando una crisis migratoria, ambiental y alimentaria. Al profundizar los procesos de financierización de la economía y de la naturaleza, se están destruyendo las bases nacionales y las competencias soberanas de los estados para desarrollar políticas públicas ambientales y laborales en favor de los pueblos.

  1. Las instituciones de la democracia formal y el ejercicio de los derechos humanos se han convertido en un obstáculo para esa dinámica del capital. Eso explica la reducción de los espacios de la democracia, el desconocimiento de la voluntad popular, la criminalización y judicialización de la política, cuyo expresión culminante, entre otros, ha sido el golpe parlamentario, jurídico y mediático contra la presidenta Dilma Rousseff y la pretensión de impedir la candidatura del expresidente Lula da Silva en Brasil.

  1. El proceso de monopolización, concentración y control de la información y la tecnología por parte de corporaciones mediáticas, con ramificaciones hacia otras ramas de la economía, es un atentado a las bases de la democracia. Ya que en un mundo globalizado quien controle y distribuya la información tiene poder incluso por sobre los poderes políticos y la soberanía popular.

  1. La derecha continental pretende avanzar en la precarización de las relaciones laborales y la eliminación de la negociación colectiva, la desregulación de las contenidas en las reformas brasileñas y argentinas, así como la ofensiva de la patronal uruguaya contra la negociación colectiva en la OIT, son claros ejemplos de esa estrategia.

  1. Este nuevo avance conservador y reaccionario refuerza discursos de odio y misoginia concretizados en prácticas racistas y discriminatorias contra afrodescendientes, pueblos originarios, migrantes y la población joven de los sectores populares. El control sobre los cuerpos y la sexualidad se impone con feminicidios, criminalización del aborto, violencia contra las mujeres y la población LGBTI. Las políticas xenofóbicas, racistas y de criminalización de los migrantes que se han instalado en el discurso político en EE.UU y la Unión Europea, son peligrosamente imitadas por la derecha fascista de América Latina y el Caribe.

  1. A esto hay que sumarle el ataque a los derechos humanos, la criminalización de los movimientos populares, el asesinato y la desaparición de líderes y lideresas sociales. La impunidad del terrorismo de estado de ayer se convierte en base fundante de la impunidad de hoy del gran capital.

  1. Como parte de esa avanzada, el gobierno de los EE.UU. pretende reforzar su influencia imperial en la región y despliega una política de intervencionismo abierto que, utilizando todos los dispositivos diplomáticos, culturales, económicos y militares, ataca la soberanía de los países de la región. La estrategia de militarización a través de la ampliación de bases militares y la presencia de tropas con ejercicios “humanitarios” ocultan la pretensión de control territorial sobre los bienes comunes estratégicos de la región. La permanencia de fuerzas de seguridad extranjeras en Haití, como parte de la nueva misión de la ONU, Misión de Naciones Unidas para la Justicia de Haití (MINUJUSTH), continua la ocupación de ese pueblo y responde a esta misma lógica.

  1. Esta estrategia imperial se condensa en la guerra multidimensional contra Venezuela, que tiene momentos de violencia paramilitar, de bloqueo económico, asfixia financiera, sanciones internacionales, criminalización mediática y aislamiento diplomático.

  1. El grave incumplimiento de los acuerdos de La Habana que pone en serio peligro al proceso de Paz en Colombia y profundiza la violencia en la ocupación de territorios por parte de fuerzas paramilitares, con el recrudecimiento de los asesinatos cada vez de líderes sociales populares. A su vez se ve estancado el proceso de dialogo con el ELN por parte del gobierno, que desconoce al mismo tiempo la participación de los sectores agrarios, campesinos y afros en dicho proceso.

  1. Por otro lado, el imperialismo continua el ataque a los procesos que mantienen gobiernos progresistas y de orientación popular, recrudece el criminal bloqueo contra Cuba y hace retroceder el proceso de normalización de las relaciones entre EEUU y la isla; toma medidas contra el gobierno de Nicaragua; impulsa el sabotaje a la gestión del gobierno de El Salvador; y asedia al gobierno de Bolivia.

  1. También se ve amenazada la nueva institucionalidad regional impulsada los últimos años, como UNASUR y CELAC, que aun con déficits en sus contenidos y participación, constituyen esfuerzos importantes hacia una integración no subordinada a la política de EE.UU., hacia la región. Así mismo denunciamos los retrocesos que afectan el proceso de Mercosur y lo reorienta a la agenda del neoliberalismo.

  1. Reivindicando las importantes conquistas sociales y políticas obtenidas por los gobiernos populares en los últimos años, reconocemos limitaciones que enfrentamos en estos procesos, especialmente la falta de reconocimiento de la importancia de la movilización social organizada para avanzar en esa transformación y superar la lógica depredadora del sistema capitalista.

  1. Desde Montevideo y bajo el influjo enriquecedor de haber compartido las diferentes experiencias de lucha y resistencia y creatividad, de comunidades, colectivos y organizaciones que construyen formas diversas de enfrentamiento al poder del capital y de alternativas solidarias desde y para los pueblos, ratificamos nuestra apuesta a la Jornada Continental por la Democracia y Contra el Neoliberalismo, como proceso amplio, diverso, plural y unitario y espacio de articulación de las resistencias y alternativas de nuestros pueblos.

  1. Es fundamental reforzar la acción política de movilización, organización y lucha desde las fuerzas populares para construir las democracias verdaderas e impulsar un proyecto político de unidad de transformación de carácter popular en América Latina y el Caribe. No puede haber democracia sin participación, sin distribución de la riqueza, sin acceso a la información y la justicia.

  1. Continuaremos luchando por la integración de nuestros pueblos y naciones reivindicando nuestra diversidad cultural, social, política y económica, colocando en el centro los derechos de los pueblos.

  1. Enfrentaremos la ofensiva reaccionaria, afirmando la libre circulación de las personas y el reconocimiento de la ciudadanía universal.

  1. Asumiremos la defensa innegociable de la autonomía y libertad de las mujeres, la lucha para poner fin al feminicidio y todas las violencias machistas, también afirmamos el derecho al aborto legal, público y seguro.

  1. Enfrentaremos a las empresas transnacionales y sus estrategias de captura y sometimiento de las instituciones democráticas, promoviendo acciones concretas para reducir el espacio que tienen para evadir y eludir sus responsabilidades.

  1. Nos movilizaremos para que se establezcan instrumentos nacionales e internacionales que impidan que los derechos de las empresas tengan primacía sobre los derechos humanos y de los pueblos, participando del proceso para la adopción de un Tratado Internacionalmente Vinculante sobre Empresas Trasnacionales y DDHH.

  1. Impulsaremos una integración popular que respete la diversidad de nuestras culturas. Que se construya desde la participación protagónica de nuestros pueblos. Que defienda la paz y la autodeterminación en nuestros territorios, libre de bases militares e intervencionismos, con complementariedad de las economías y relaciones de solidaridad y cooperación.

  1. Continuaremos reivindicando la reforma agraria integral y popular, como proceso que garantice a los y las campesinas el acceso a la tierra, el agua y el territorio así como la protección de la semilla criolla, y de los saberes ancestrales fomentando de esta manera el desarrollo de la soberanía alimentaria y la agroecología para alimentar a nuestros pueblos.

  1. Continuaremos impulsando la articulación de nuestros medios alternativos y populares bajo una estrategia de comunicación coordinada y también sostendremos la lucha por la democratización de la comunicación en cada uno de nuestros países como una forma de limitar el poder mediático en la región. Enfrentaremos el poder de las transnacionales defendiendo la internet libre y las tecnologías libres.

  1. Mantendremos nuestra solidaridad con el pueblo de Venezuela y su derecho soberano a desarrollar su proyecto social, político y económico sin agresiones, ni injerencias, con garantía de la paz y el respeto de sus instituciones.

  1. Desde Montevideo, convocamos a todos los actores sociales que no hacen parte de la Jornada y a las fuerzas políticas del continente para construir de conjunto una estrategia que nos permita fortalecer la movilización popular y las luchas en la región.

  1. Ese camino de unidad es condición para trascender los marcos de la economía dominante y plantear otras formas de organizar las relaciones sociales, productivas y reproductivas que, asentadas en la igualdad, la solidaridad y la justicia social y ambiental, construyan la soberanía alimentaria y energética de nuestros pueblos y la vida digna en nuestros territorios.

En Tal sentido nos convocamos a:

  1. Movilizarnos para repudiar la Cumbre Ministerial de la OMC en Buenos Aires en diciembre de 2017.

Año 2018

  1. Movilización unitaria de todos los movimientos el 8 de marzo

  1. Estar presentes y colocar nuestra agenda contra el libre comercio y las transnacionales en el Foro Mundial Alternativo del Agua (FAMA), Brasilia, marzo.

  1. Movilización unitaria de todos los movimientos el 1ero. De mayo.

  1. Movilizarnos para denunciar la realización de la Cumbre de las Américas en Lima, en junio de 2018, como escenario en el que se pretende reinstalar la agenda de dominación neocolonial e imperialista en el continente.

  1. Organizar nuestra acción unitaria alrededor de la Cumbre del G20 en Argentina, segundo semestre de 2018.

  1. Finalmente llamamos a todos los pueblos del continente a movilizarnos de manera unitaria, combativa y solidaria en todos nuestros países la semana del 19 al 25 de noviembre, reivindicando la agenda acordada en el Encuentro de Montevideo, como expresión de la acción de nuestros pueblos en Defensa de la Democracia y Contra el Neoliberalismo.

Encuentro Continental por la Democracia y Contra el Neoliberalismo, 18 de noviembre de 2017, Montevideo, Uruguay

Fuente: seguimosenlucha.wordpress.com

Fuente:

https://aler.org/node/2877

Declaratoria de los Damnificados Unidos de la Ciudad de México

20 de noviembre de 2017 / Autor: Damnificados Unidos de la Ciudad de México / Fuente: Ke Huelga Radio

Lunes 20 de noviembre de 2017

DAMNIFICADOS UNIDOS DE LA CIUDAD DE MEXICO

DECLARATORIA

Por el sismo del 19 de septiembre, desde hace dos meses estamos fuera de nuestros hogares. El vacío mostrado por las autoridades, desde las primeras horas de la contingencia, nos llevó ante la necesidad de organizarnos. Conformamos un espacio construido de manera horizontal y democrática por quienes somos damnificados. Estamos unidos, de forma apartidista y rechazamos cualquier intento por distorsionar nuestras demandas para que se nos convierta en botín político y comercial.
En nuestro primer encuentro de damnificados, que agrupó a vecinos de más de 60 zonas dañadas, acordamos luchar por las siguientes demandas:
1. Exigimos que la acción del gobierno ponga al centro a los damnificados y su exigencia principal que es reconstruir, reparar y reforzar sus viviendas y edificios con recursos públicos
Las acciones de gobierno y la iniciativa Mancera consideran al damnificado como un ente pasivo, no como una persona a la que se le debe respetar su derecho a la vivienda y a que la autoridad lo respalde en las condiciones de emergencia.
Las acciones del gobierno dejan la responsabilidad de la reconstrucción en los individuos y eluden la responsabilidad pública.
2. Denunciamos que los instrumentos de censo del gobierno no son confiables, como el semáforo y la Plataforma CDMX que no dan certeza. Hay muchos predios que no están registrados. Otros que cambiaron de categoría de manera arbitraria.

Hoy no existe responsabilidad administrativa de la operación de la plataforma. Tampoco se ha establecido un proceso formal de acceso al damnificado, que permita conocer las diferentes etapas y defenderse ante errores de la autoridad. Nadie lo audita ni verifica que no sea manipulado.

Rechazamos la discriminación a los sectores de vivienda media, que es un patrimonio construido con el trabajo de años y demandamos que se flexibilicen las reglas de operación de todos los programas destinados para a la atención de emergencia a fin de que cubran a toda la población.

3. Demandamos que se garantice seguridad y trato digno en albergues y campamentos, así como que se amplíe el plazo para recibir los apoyos de renta.

4. El gobierno de la ciudad no genera certeza sobre el destino de la asignación de los recursos federales, aunque se estableció un fondo de 2 mil 500 millones de pesos es totalmente insuficiente y tampoco se sabe qué uso específico tendrá ni se ha explicado cuáles serán sus mecanismos de transparencia, seguimiento y evaluación.
Eso es riesgoso y aclaramos: es dinero de los damnificados, no para el gobierno de cualquier nivel o las empresas inmobiliarias.

5. Diversos órdenes de gobierno, desde las delegaciones hasta al gobierno central, han ofrecido como un gesto supuestamente “generoso” estudios estructurales.
Deben establecerse como obligaciones a cargo del erario público, en todos los tipos de afectación, no solo en el caso de demoliciones.
El presupuesto público debe cubrir todos los costos de preinversión, como los estudios de mecánica de suelo, estudios estructurales, topográficos, las inspecciones de los DRO y todos los necesarios
6. El gobierno insiste en promover como una solución central los créditos. Los rechazamos por impagables. Las familias ya construyeron su patrimonio con esfuerzo propio. Los ciudadanos tienen derecho a la intervención subsidiaria y solidaria del Estado para reconstruir sus viviendas con recursos públicos, porque el bien común es la seguridad de la ciudad.
Los créditos ofrecidos tienen tasas de interés escondidas, similares a las comerciales, son impagables y no son ninguna solución. Si se destinaron 38 mil millones de pesos al rescate bancario en este año, es totalmente legítimo que se incrementen los recursos públicos para la reconstrucción.
7. Rechazamos que se pretenda afectar la propiedad de los indivisos, mediante la redensificación por unilateral y porque perjudica nuestra economía, es inaceptable que el patrimonio físico de los ciudadanos afectados sea parte del pago al sector privado.
Es una irresponsabilidad del gobierno permitir que se incremente el peso a las estructuras que resultaron dañadas, cuando eso es el origen de derrumbes y afectaciones.
Rechazamos afectar las características de las viviendas o de los edificios afectados. Las obras de reparación y reconstrucción deben respetar sus dimensiones originales. Rechazamos que se ofrezcan soluciones de 45 metros de vivienda.
No aceptamos la redensificación; nadie puede disponer de nuestro patrimonio.

8. No hay claridad, ni en la acción del gobierno ni en la iniciativa Mancera respecto de los programas de apoyo, ni quienes les darán asesoría y seguimiento a los trabajos de reparación para la mayoría de los inmuebles que están clasificados en semáforo amarillo
Es insuficiente y parcial que se ofrezca el pago de los proyectos de reestructuración, eludiendo el pago principal: el costo de la obra.

9. El gobierno es indiferente ante los actos criminales de las empresas inmobiliarias y personas involucradas en la defraudación a los damnificados por las irregularidades en permisos de construcción.
Exigimos que ninguna de las empresas y personas involucradas en fraudes participen en las tareas de reconstrucción.

10. Exigimos que se establezcan acciones adicionales de respaldo a los sectores vulnerables, como los jubilados, pensionados, personas de la tercera edad y madres jefas de familia, quienes requieren apoyo adicional.

11. Exigimos que no se oculten los costos de la reconstrucción. Cada peso de los recursos públicos debe ser auditado por expertos independientes del gobierno y con mecanismos eficientes de transparencia y rendición de cuentas.

12. Al gobierno no le interesa la seguridad estructural de la ciudad, por años se ha escondido el mapa de riesgos y no se ha actualizado; se ignoran los estudios del CENAPRED y de la UNAM Exigimos que sean la base para reformar las normas en materia de construcción y protección civil.

13. De manera categórica, rechazamos la aprobación de la Iniciativa Mancera porque no coloca al damnificado como una prioridad sino a los intereses comerciales y exigimos que toda política pública o instrumento legal sea diseñada con inclusión de los damnificados.
Los damnificados exigimos tener una participación activa en toda decisión sobre las tareas de reconstrucción, reparación y reforzamiento. Desde el 19 de septiembre hemos sido ignorados, queremos un diálogo auténtico que no sea una simulación, no vamos a legitimar esta iniciativa ni ninguna otra acción que sea contraria a nuestras exigencias.

14. Hacemos un llamado fraterno a damnificados de todas las zonas afectadas del país por los sismos del 7, 19 y 23 de septiembre a unirnos y coordinar esfuerzos para expresar demandas comunes.
Desde las primeras horas de la contingencia, en las zonas dañadas se manifestó la solidaridad de manera desbordada. Hasta ahora se sigue manifestando. Por esa misma solidaridad instamos a la ciudadanía a acompañarnos en esta lucha contra el olvido y por una vivienda digna y segura.

DAMNIFICADOS UNIDOS DE LA CIUDAD DE MÉXICO

Fuente:

http://kehuelga.net/spip.php?article5448

¿Qué fue de la revolución rusa en América Latina?

13 de noviembre de 2017 / Autor: Marcos Roitman Rosenmann / Fuente: Unidad Cívica por la República

Mucho se ha escrito sobre la revolución rusa. Como toda revolución, inaugura y cierra un ciclo histórico. Así sucedió con la americana, la francesa y, en América Latina, con la mexicana y la cubana. Poseen en común su carácter insurreccional. Ninguna está exenta de incubar violencia. El derribo de las estructuras de dominación se realiza mediante la fuerza, donde la disyuntiva supone contemplar la muerte. Las revoluciones condensan un tiempo histórico, inimitables, centran el debate sobre el cambio social, su dirección y horizonte. La revolución francesa alzó el orden republicano, puso en la agenda los valores de libertad, igualdad y fraternidad.
La emancipación como proyecto. Su influencia en América Latina fue inmediata. Haití, sin ir más lejos. Los mismos nombres enarbolados por la burguesía francesa replicaban en las capitales de los virreinatos españoles. Voltaire, Diderot, D’Alambert, Montesquieu, Rousseau. Sus obras fueron perseguidas, sus poseedores encarcelados, pero de su lectura se nutrieron los espíritus inquietos, como Francisco de Miranda, Simón Rodríguez, San Martín, Bolívar. La revolución americana, su antecedente, también impactó en los padres de la constitución americana de 1787, Franklin, Adams, Washington o Jefferson.

La Declaración de los Derechos del Hombre y los Ciudadanos es un hito en la historia. Supuso un avance en las luchas y el reconocimiento de los derechos políticos, a pesar de cuanto se diga sobre Robespierre y el Comité de Seguridad General. ¿Debemos abominar de la revolución francesa como forjadora de pensamiento emancipador al estar marcada por la violencia? ¿Su ideario no lo seguimos reivindicando? ¿Acaso sus esperanzas y sueños de libertad han perdido vigencia? Otro tanto puede decirse de la revolución mexicana. ¿La lucha por la tierra, la soberanía, el antimperialismo, los derechos de huelga, sindicales y salarios dignos son principios caducos? La revolución mexicana es y sigue siendo referente en América Latina, condensa las esperanzas por el amanecer de una sociedad justa, igualitaria y democrática. ¿Por qué no reivindicar a Zapata, a Villa, como a Morelos, Hidalgo o Benito Juárez frente al imperio francés? ¿Acaso los nombres de Lenin, Trotski, Alexandra Kolontái, tanto como Marx, Engels y Rosa Luxemburgo deben ser arrinconados en el estercolero de la historia? ¿Y la revolución rusa como una historia para olvidar?

La revolución rusa, al igual que sus predecesoras, condensa luchas, en este caso del proletariado, la clase trabajadora, el campesinado y sus organizaciones. Luchas y reivindicaciones reprimidas con violencia y saña. La matanza de campesinos, mineros, estibadores, ferrocarrileros y operarios, cuyas luchas por el pan, el salario digno, el descanso dominical acabaron con la intervención de las fuerzas armadas y el asesinato de cientos y miles de hombres, mujeres y niños en las calles de Ciudad de México, Santiago, Lima, Buenos Aires, Río de Janeiro, Valparaíso, Bogotá, La Habana, San Salvador, etcétera, obliga a tener presente la revolución bolchevique y su gesta. Define su influencia en el movimiento obrero y sindical, en sus dirigentes y los militantes de la izquierda política y social.

Tras la revolución de octubre, los bolcheviques eran auténticos desconocidos en la región. Lecturas, noticias y asentamiento de los sóviets, tanto como los primeros viajes de los líderes sindicales y del movimiento obrero a la Rusia de Lenin, permitieron un conocimiento en detalle de quiénes eran los bolcheviques. Fue un punto de inflexión para el movimiento obrero internacional y, en especial, para América Latina. Sintetizó experiencias, formas de lucha y organización. Los movimientos por la paz, la denuncia de un Occidente en total descomposición, lleno de cadáveres en todas y cada una de las grandes urbes donde se combatía, fue levantando la bandera del socialismo, la paz, el antimperialismo, defendiendo el derecho de autodeterminación de los pueblos sometidos al dominio colonial.

Los deseos de revolución proletaria y del socialismo, contenidos en manifiesto comunista de Marx y Engels, era una realidad. Los dirigentes del movimiento obrero latinoamericano centraron sus esfuerzos en analizar sus consecuencias, en viabilizar la revolución bajo la hegemonía de un partido creado para la insurrección. Recabarren, Justo, Mella, Mariátegui, Prestes, entre otros, miraron a los sóviets. De bolcheviques a comunistas, y de comunistas a revolucionarios. Se abandonaron las discusiones entre anarcosindicalistas, marxistas, anarquistas, socialdemócratas. El debate se articuló bajo la dualidad socialistas versus comunistas. Fue como la Tercera Internacional entró en América Latina.

La insurrección, el partido vanguardia, la alianza obrero-campesina y la toma del poder sellan la influencia sobre el movimiento obrero latinoamericano y una parte de la izquierda. La desigual presencia de los partidos comunistas y la Tercera Internacional en el continente devino de la inmersión en las luchas sociales de sus líderes y fundadores. Sin duda eso marcó la historia de los partidos comunistas en la región, tanto como el estalinismo posteriormente. Eso es otra historia. Pero la revolución rusa no es patrimonio de los partidos comunistas. Lo es de quienes luchan contra el capitalismo, por una sociedad más justa, democrática, contra la explotación del ser humano, por la dignidad, los valores presentes en el manifiesto comunista y el pensamiento emancipador latinoamericano, donde encontramos el ejemplo del EZLN, José Martí, Zapata, Sandino, las hermanas Mirabal, Camilo Torres, Haydé Santamaría, Gabriela Mistral, Gioconda Belli, Fidel, Che, Allende, Juan Bosch y Hugo Chávez, entre otros.

Fuente:

http://unidadcivicaporlarepublica.es/index.php/imperio/latinoamerica/17580-ique-fue-de-la-revolucion-rusa-en-america-latina

Semana de homenaje a 100 años de la Revolución Rusa en La luna con gatillo

13 de noviembre de 2017 / Fuente: Resumen Latinoamericano

Entrevista a Ariel Petrucelli: “Lo que sigue vigente es la apuesta por un mundo más allá del capitalismo”

En el programa homenaje a los 100 años de la Revolución Rusa, de La Luna con Gatillo*, Mariano Pacheco entrevistó al escritor, docente y militante Ariel Petrucelli. Aprovechando su visita a Córdoba para participar de las Cátedras Bolivarianas del periódico Resumen Latinoamericano, Petrucelli reflexionó sobre la vigencia de la Revolución Rusa, habló de Marx y Bakunin, de ciencia y utopía y de la lucha mapuche.  

 

Mariano Pacheco (MP): Pensando los 100 años transcurridos de aquel episodio que abrió esa coyuntura internacional tan importante: ¿Qué te parece que nos puede dejar la Revolución Rusa? ¿Qué reflexiones te deja este aniversario?

Ariel Petrucelli (AP): Soy un poco reacio a los aniversarios. Yo creo que si a uno le parece que algo es importante le debe parecer todos los días de su vida y no en el momento en el que se conmemora circunstancialmente. Si vas a hacer de guevarista deberías hacerlo todos los días de tu vida. Pero es un poco inevitable en las efemérides, en especial en los años redondos como los 50 años, los 100 años y es casi una obligación que salga el tema.

Con respecto a la Revolución Rusa diría dos cosas importantes: creo que lo que sigue teniendo vigencia es la apuesta, la búsqueda de un mundo más allá del capitalismo. Es un legado indeleble: la esperanza, la expectativa, la posibilidad de ir más allá del capitalismo. Un mundo que no esté basado en la ganancia, la propiedad privada; un mundo fundado en la comunidad y solidaridad de los vínculos fraternos entre los seres humanos; creo que ese es el legado más profundo. Pero la manera en que esa aspiración se llevó a cabo, o se malogró, o transitó por senderos que terminaron siendo oscuros y quizá irreconocibles es toda otra parte importante de la cuestión.

Es muy posible que la formas de una revolución hipotética del siglo XXI sean profundamente distintas a cualquier cosa que haya pasado en 1917 y 1918 pero la aspiración sigue siendo la misma y esa aspiración es la que sigo reivindicando y me sigue conmoviendo, emocionando. Después, hay que estudiar la Revolución Rusa con todos sus problemas, con toda la frialdad y serenidad e información posibles.

MP- Te autodefinís con una identidad política marxista-libertaria, ¿cómo la explicarías?

AP- En principio implica la voluntad de utilizar a la teoría marxista como componente fundamental para entender el mundo y lo que pasa en él, es decir soy marxista en el sentido de utilizar las herramientas del materialismo histórico para comprender la realidad. En cuanto al adjetivo libertario apunta a subrayar algo que está en Marx, que está en el marxismo pero que muchas veces no ha estado suficientemente subrayado: la búsqueda de una convivencia democrática, la búsqueda de componentes autónomos y, en última instancia, el anhelo de la abolición del Estado que, por supuesto, está presente. Y remito a un texto de  Maximilien Rubel, el gran marxólogo, que se llama Marx Anarquista y rastrea los vasos comunicantes entre Mijaíl Bakunin y Marx.

 

MP- Algo de eso se ha intuido en tu recorrido de Ciencia y utopía en Marx y la tradición marxista que ha sido publicado por Herramienta y la editorial El colectivo. De algún algún modo Marx y Engels venían de una revisión crítica del socialismo utópico y una pretensión de fundar algo científico. Y como vos decís aquí, dicho crudamente, las pretensiones del autodenominado socialismo científico son científicamente insostenibles. Pero hay un núcleo que uno podría considerar de cierto peso científico dentro del marxismo que seguís reivindicando.

AP- Sin duda. Recién cuando vos leías la editorial sobre Lenin, en una especie de reflexión autocrítica, planteada en determinado pasaje, sobre la dificultad para pensarse dentro de cierta tradición. No sólo en este libro sino en toda mi obra intento revisar lo que haya que revisar sin perder en el camino a las cosas valiosas que nos remiten a esa tradición de izquierda revolucionaria donde el marxismo fue la fuerza aglutinante fundamental o la fuerza teórica fundamental pero no la única en ese sentido. Yo diría, junto con Marx, que perfectamente se puede no ser marxista.

Marx fue uno de los primeros en decir que no era marxista. O como uno de los grandes filósofos marxistas del mundo español, Manuel Sacristán, decía que él era marxista pero eso no era lo importante, lo importante yacía en que era comunista porque el comunismo incluye el marxismo pero lo trasciende y se trata sobre esa voluntad de pensar ecuménicamente.

En ese sentido lo que intento argumentar en el libro es que hubo ciertos excesos cientificistas presentes en la obra de Marx que hoy debiéramos cuestionar y rechazar, pero que habría que cuidarse mucho de caer en ese desliz muy posmoderno de la crítica del cientificismo en una especie de despojo de la ciencia como tal, de abandonar lo que me parece son características esenciales, claras, irrenunciables, del pensamiento científico que es: la erudición, la búsqueda de información documentada, la claridad y el rigor conceptual.

Cada una de estas características creo que forma un bagaje fundamental que no puede ser olvidado o desechado, pero ningún proyecto político revolucionario puede ser reductible a puro conocimiento científico. Porque, en todo caso, la ciencia nos puede dar un conocimiento no exacto pero sí muy sólido de las condiciones en las que podemos actuar pero nunca nos puede dar por sí misma los fines, los objetivos a los cuales nos tenemos que dirigir. En consecuencia, todo pensamiento político y revolucionario debe aunar dosis importantes de realismo científico para interpretar la realidad, de valores éticos para juzgarla y de realismo político para intervenir en ella.

MP- Para que el aniversario no sea letra muerta, pensar el horizonte, las perspectivas de la Revolución Rusa y los desafíos del Siglo XXI. En una perspectiva más situada con lo que conocemos que viene pasando en la Patagonia a partir del secuestro de Santiago Maldonado y la aparición de su cuerpo, sumado a toda la lucha del pueblo mapuche que en este programa hemos trabajado en más de una ocasión. Me gustaría preguntarte si hay algo ahí de la cuestión del ideario comunista, del concepto de lo comunitario, la comuna, ¿hay conexiones posibles que se puedan hacer con la lucha mapuche?

AP- No solo hay conexiones posibles y sino también reales. Por supuesto que la militancia nacionalista mapuche es muy amplia y diversa, está fragmentada en una cantidad muy grande de organizaciones: algunos que tienen más de treinta años de resistencia, otras más nuevas.

Pero dentro del amplio mundo de la militancia mapuche hay corrientes que reivindican o están muy próximas al pensamiento anarquista, hay algunas otras que tienen puntos de contacto con el marxismo. Santiago Maldonado, que estaba militando solidariamente, era claramente una persona ideas libertarias. No sé si se definía explícitamente como anarquista pero cuando uno lee las cosas que escribió o charla con la gente que lo conoció: Maldonado era un libertario con un espíritu anarco muy fuerte. Y personalmente conozco muchísimos militantes mapuches que tienen una simpatía anarquista o que hicieron un tránsito de una militancia barrial con perfil anarquista a una militancia al mundo mapuche y su comunidad. Y por otra parte conozco muchos casos de militantes que tienen algún tipo de vinculación con determinados partidos u organizaciones de izquierda.

Así que esos vínculos no sólo son posibles sino que están presentes y, por supuesto, hay otra vinculación muy importante que tiene que ver con el caso de los mapuches rurales, pero hay que destacar que hoy no son la mayoría. Hoy la mayoría vive en contextos urbanos: se habla de la mapurbe. Pero entre los que viven en contextos rurales, las relaciones comunitarias son muy fuertes porque la estructura de propiedad es comunal y por supuesto que la militancia mapuche en la ciudad busca constituir esos vínculos comunitarios.

Me parece que también la presencia mapuche en el campo sobre todo en lugares donde están atravesados por intereses turísticos o petroleros, etc. genera que haya una especie de grano incómodo para la propiedad privada y el capitalismo, porque no nos olvidemos de lo siguiente: las tierras mapuches son tierras comunitarias, no pueden ser compradas y vendidas y eso se convierte en un gran problema para las multinacionales o empresas capitalistas que operan en la zona. Porque si se tratara de pequeña propiedad campesina y la quieren ocupar las multinacionales, simplemente las pueden comprar, es una estrategia fácil.  Esto es mucho más difícil con las tierras comunales, por eso muchas veces es en las tierras de los pueblos indígenas donde se generan estos grandes problemas políticos.

 

MP- ¿Se puede establecer un vínculo entre el modelo productivo de Marx y cómo trabajan la tierra los mapuches?

AP- En los últimos años los mapuches en Neuquén y otros lados han estado a la vanguardia de la resistencia contra el fracking. Cuando fue la represión del año 2013 y se aprobó el acuerdo con Chevron con cláusulas secretas, los mapuches participaron muy fuertemente. No fueron los únicos, por supuesto, fue una movilización muy grande. Un compañero, Rodrigo Barreiro, recibió un balazo de plomo. Rodrigo estaba muy próximo a un grupo que portaba banderas mapuches, una cosa que habría que aclarar para que no se generen confusiones. Sería muy difícil hablar de cuál es la forma de concebir las cosas o la propiedad de los mapuches porque es algo que ha cambiado mucho a lo largo de tiempo y es muy diverso en el presente.

Por ejemplo hay un gran intelectual mapuche del oeste de la Cordillera, José Mariman, que dice: cuando uno se pregunta cuál es la cultura mapuche, ¿por cuál cultura se tendría que preguntar? la cultura del siglo XV antes del caballo, la cultura del siglo XVI centrada en el caballo, la cultura del siglo XIX más comercializada, la cultura después de la conquista que es casi la cultura del superviviente, la cultura de la mapurbe del siglo XX o del siglo XXI. No hay una cultura mapuche, es diversa, mudable, en permanente transformación. Tiene diferentes formas y simultáneamente diferentes características.

MP- ¿Qué perspectivas le ves a la idea comunista?

AP- A mí me gusta siempre decir que el marxismo es la teoría de crisis y como marco teórico está en crisis permanente. Yo creo que cuando vamos a hablar de perspectivas de comunismo estamos hablando en el sentido de una apuesta. Uno puede hacer un tipo de cálculo probabilístico y podría decir que, puesto que no sabemos cuál es el fin de la historia ni cuánto tiempo va a durar la humanidad, siempre cabe la posibilidad de que un orden como el que Marx ideó sea posible.

Lo fundamental no es tanto el cálculo de cuán posible es o cuánto tiempo podría demorarse sino que lo fundamental es la apuesta. Yo soy de los que piensa que una sociedad basada en la cooperación y la solidaridad es claramente un tipo de sociedad mucho mejor que una basada en la instrumentalización de las personas, en la ganancia, en la propiedad privada, en el egoísmo hecho sistema y, en consecuencia, uno lucha en el tipo de sociedad que quiere vivir. Por supuesto que seríamos ingenuos si no hiciéramos algún tipo de cálculo de cuán próximo está o en qué situaciones puede ser más favorable o menos favorable. No es tanto el cálculo detallado, siempre imperfecto, y las probabilidades reales. Lo troncal es el compromiso con el propio convencimiento de que es posible salir del capitalismo y es necesario construir una sociedad basada en la solidaridad y la igualdad.

Escuchá acá el audio de la entrevista completa en el programa de radio:

http://mx.ivoox.com/es/homenaje-100-anos-revolucion-audios-mp3_rf_21913932_1.html

Fuente: 

http://www.resumenlatinoamericano.org/2017/11/11/semana-de-homenaje-a-100-anos-de-la-revolucion-rusa-en-la-luna-con-gatillo-2/

 


 

Cuatro: Reseña de El psicoanálisis en la revolución de Octubre, editorial Topía (+ entrevista a Enrique Carpintero, compilador del libro)

 La intrepidez de un pensamiento audaz como el psicoanálisis y una época de expansión de la idea comunista. ¿Qué pasó con la práctica y los postulados impulsados por Sigmund Freud en las tierras donde por primera vez las ideas de Karl Marx funcionan como usina para poner en marcha la maquinaria de construcción de una nueva sociedad?

Por Mariano Pacheco

“El coraje es necesario para un hombre de acción, pero parece que es necesario un montón mucho mayor de audacia para pensar”

Prólogo a la versión rusa de Más allá del principio del placer

(Lev Vygotski y Alexander Luria)

Cinco autores ensayan cinco textos para abordar el vínculo entre marxismo y psicoanálisis en este año plagado de aniversarios fundamentales para la cultura de izquierdas en el mundo: 50 del asesinato de Ernesto Che Guevara, 150 de la publicación de El capital de Marx y, finalmente, 100 de la Revolución Rusa, acontecimiento sobre el que se concentra este libro. Publicado recientemente por editorial Topía, El psicoanálisis en la revolución de Octubre (compilado por el director de la revista Topía, Enrique Carpintero) cuenta con textos del propio Carpintero, de Eduardo Gruner, Alejandro Vainer, Hernán Scorofitz y Juan Carlos Volnovich. El libro tiene además un apéndice donde se reproduce el prólogo a la versión rusa de Más allá del principio del placer(emblemático libro de Sigmund Freud) escrito por Lev Vygotski y Alexander Luria, presentado por Juan Duarte quien realizó la traducción del ruso al castellano.

Reconstrucción de un imaginario revolucionario

En su texto titulado De Rusia: ¿con amor? Luces y sombras de la Revolución de Octubre, Eduardo Gruner contextualiza la situación de los primeros años del proceso soviético y su posterior decadencia, ascenso del stalinismo de por medio. El autor de El género culpable problematiza la relación entre memoria y olvido en el mundo contemporáneo llamando la atención sobre el “prestigio desmedido y peligro” que adquirió el concepto de memoria en el actual discurso de la “corrección democrática” y advierte asimismo sobre lo problemático de la estrategia del olvido del Ser de las revoluciones promovida por el poder: recordar todo el tiempo que estos procesos no valen la pena de ser recordados y mucho menos repetidos, colocando al fracaso de las apuestas revolucionarias como destino ineluctable de los procesos de transformación. Gruner se pregunta por qué se ha mitigado entre las masas el imaginario revolucionario, y afirma que hay que volver a discutir “el horizonte revolucionario como tal”. Recordando una frase del escritor Gilbert Chesterton, sentencia: “las causas perdidas son precisamente las que podrían haber salvado al mundo”.

En Los freudianos rusos y la Revolución de Octubre Carpintero destaca el hecho de que la revolución bolchevique haya abierto “el camino de la creatividad”, en todos los ámbitos, al romper con la rígida censura religiosa (en especial en las manifestaciones artísticas y científicas) y reconstruye el ingreso del psicoanálisis en Rusia a partir de una figura (Osipov) que, si bien tuvo sus posiciones políticas conservadoras (cuando triunfa la Revolución del 17 emigra a Praga), fue una figura muy importante en el período pre-revolucionario. Osipov, reseña Carpintero, fue un psiquiatra que había sido encarcelado en 1897 por haber participado del movimiento estudiantil y luego expulsado de la Universidad de Moscú, donde estudiaba Medicina (estudios que continúa luego en Alemania y Suiza). Años después (1906), al regresar a Rusia Osipov trabajó en la clínica de la Universidad de Moscú donde enseñó y practicó la terapia impulsada por Freud con quien poco después estudió en Viena convirtiéndose, a su vez, en uno de sus traductores al ruso. En 1910 junto con Moshe Wulff (el primer médico que practicó el psicoanálisis en Rusia) Osipov funda Psikhoterapiia, una revista en la que publica algunos artículos sobre teoría freudiana. Aparecieron 30 números de esta publicación desde su fundación hasta 1914 cuando deja de salir por razones económicas vinculadas al contexto de inicio de la Primera Guerra Mundial tras la que Wulff se establece en Moscú para abrir un departamento especializado en el abordaje de enfermos mentales desde una perspectiva psicoanalítica en una clínica psiquiátrica. A diferencia de Osipov, Wulff sí fue partidario de la Revolución de Octubre, aunque luego (1927) tuvo que emigrar producto de la persecución stalinista (su estadía en Berlín dura unos años, tras los cuales debe emigrar nuevamente ésta vez producto de la persecución del nazismo).

En su ensayo, Carpintero también realiza una reivindicación de mujeres que fueron fundamentales en esta historia de vínculos entre el marxismo y el psicoanálsis como Alexandra Kollantai, la primera mujer en participar de un gobierno y la primera en ejercer la función de representante ante un gobierno extranjero. “Con el nuevo gobierno fue elegida Comisaria del Pueblo de la Asistencia Pública, desde donde luchó para alcanzar la igualdad política, económica y sexual de hombres y mujeres” destaca Carpintero, quien recuerda que fue la “Rusia de los Sóviets” el primer lugar en el mundo en donde se estableció total libertad de divorcio y donde el aborto fue libre y gratuito (medidas anuladas luego por el stalinismo, quien se propuso afianzar la figura de la familia tradicional). También es recordada Tatiana Rosenthal formada en el feminismo, el freudismo y el marxismo, quien llegó a participar de las reuniones de los miércoles en casa de Freud, mujer que formó parte del “comité de bienvenida” a Lenin en abril de 1917 y dos años más tarde fue designada médica principal y supervisora de la sección clínica del Instituto de Patología Cerebral. Finalmente, Carpintero rescata a Sabina Spielrein, mujer que estudió medicina, se analizó con Jung y fue discípula de Freud, además de tener como paciente a Jean Piaget; figura también reivindicada por Juan Carlos Volnovich en su texto Sabina Spielrein. Expropiación intelectual de la historia del psicoanálsis en donde, entre otras cuestiones, recuerda que Sabina al llegar a Moscú fue recibida con todos los honores por las autoridades del Partido por ser considerada la psicoanalista mejor  formada en el país (luego integró la presidencia de la Unión Psicoanalítica y co-dirigió el Hogar psicoanalítico, además de ejercer la docencia en la Universidad de Moscú y el Instituto Estatal de Psicoanálisis, la única institución estatal de psicoanálisis en el mundo).

El ocaso de los ídolos

En La Revolución Rusa y sus resonancias entre psicoanalistas europeos. La construcción de una izquierda freudiana, Alejandro Vainer se propone romper con dos mitos fundamentales: el que coloca a Freud como un héroe (en sentido grandilocuente de “genio”) y el que restringe al psicoanálisis como una práctica específicamente burguesa.

Vainer destaca el carácter colectivo de los inicios del psicoanálisis en el cual maestros, pares y discípulos jugaron un rol fundamental dentro del “movimiento” emergente de una sociedad y una cultura determinadas. “La visión liberal burguesa del genio es la de un individuo, y no la del pico más alto de un movimiento que es histórico social, encarnado en lugares y en una producción colectiva de grupos de trabajo” destaca Vainer, argumentando contra la idea que coloca a Freud en el lugar de un “héroe iluminado” que creó solo el psicoanálisis.

Operación de lectura que realiza el coordinador general de la revista Topía cuando también desmitifica el carácter exclusivamente burgués del psicoanálisis. Y lo hace rescatando un texto del propio Freud de 1918 titulado Nuevos caminos en la terapia psicoanalítica, donde el profesor vienés afirma que los psicoanalistas pueden atender a las clases acomodadas de la sociedad, haciendo poco por las capas populares cuyo sufrimiento neurótico es “enormemente más grave”. “Esta ponencia de Freud fue muchas veces repetida y citada. Pocas veces puesta en su materialidad histórica y las consecuencias concretas para el movimiento psicoanalítico” sostiene Vainer antes de rescatar la experiencia de la “Budapest pre-revolucionaria” donde tuvo origen el proyecto de fundación de Clínicas Psicoanalíticas Gratuitas (expandidas por Europa) que también tuvieron lugar en centros neurálgicos como Berlín (1920) y Viena (1922) en momentos claves de sus procesos históricos con intentos revolucionarios en Alemania (como los encabezados por Rosa Luxemburgo y Karl Liebknecht de la Liga Espartaquista previos a la República de Weimar) y en medio de la “Viena roja” gobernada por el “austro-marxismo” que, entre otras cosas, llevó adelante una audaz política de salud pública en el marco del cual se desarrolló la experiencia del Ambulatorium. En Berlín, por ejemplo, el Poliklinik tuvo como política establecer los honorarios de acuerdo a las posibilidades que los pacientes manifestaban en su primera entrevista. Con instalaciones montadas a partir de la fortuna personal donada por Maz Eitingon, el lugar fue acondicionado por Ernest, el hijo arquitecto de Freud, y llegó a contar no sólo con habitaciones con divanes sino también con modernas técnicas de aislamiento acústico. Por allí pasaron 969 varones y 989 mujeres, la mayoría trabajadores, desocupados y estudiantes, en una quinta parte analizados gratuitamente (algo similar pasó en Ambulatorium, por donde pasaron 800 mujeres y 1445 varones).

Ambas experiencias cayeron al son del tambor de los nuevos aires de la historia. El avance del stalinismo en Rusia fue acompañado por el ascenso del fascismo en Italia y el nazismo en Alemania. Tal como destaca el autor: en la década del 30 “el giro a la derecha  de la Asociación Psicoanalítica Internacional terminó de consumarse”.

Encuentros y desencuentros

Cabe destacar el aporte realizado por Hernán Scorofitz  a esta publicación, quien en su ensayo León Trotsky, el freudiano de la revolución de octubre realiza un recorrido por las posiciones del jefe del Ejército Rojo en relación a la disciplina fundada por Sigmund Freud (esto dicho con todos los reparos ya mencionados por Vainer).

En este texto Scorofitz recuerda que Trotsky comienza a interesarse por el psicoanálisis en los años inmediatos a la revolución de 1905 mientras permaneció exiliado en Viena y frecuentó tertulias en cafés donde asistían personas pertenecientes al núcleo íntimo de Freud. Si bien el teórico de la revolución permanente tuvo momentos de mayor y menor entusiasmo frente a los postulados freudianos (una de sus hijas que frecuentaba divanes se suicidó), nunca consideró al psicoanálisis como “incompatible” con el marxismo como sí lo hizo la posición oficial del stalinismo, quien consideró al freudismo como “desviación burguesa”. De esto da cuenta en su texto Volnovich quien recuerda que en 1923 la Unión Psicoanalítica Rusa se incorpora a la Asociación Psicoanalítica Internacional (convirtiéndose el Instituto Psicoanalítico de Moscú en el tercer instituto de formación de psicoanalistas reconocido por Freud en el mundo) y al año siguiente -tras la muerte de Lenin- Trotsky cae en desgracia y el psicoanálisis pierde a su protector. Tiempo después se desmantelan instituciones de vanguardia como el Hogar de niños y el Instituto Estatal de Psicoanálisis, proceso que se acrecienta en 1930 cuando el Primer Congreso de Psicología de la Unión Soviética denuncia al freudismo como teoría reaccionaria y disuelve la Unión Psicoanalítica Rusa. Finalmente, en 1933 se prohibía el psicoanálisis en la URSS.

Coincidiendo con el centenario de la gesta de aquel pueblo que supo dar figuras como la de Vladimir Lenin y poner en marcha la construcción del primer Estado Obrero en el mundo, la salida de este libro en Argentina contribuye a repensar los vínculos entre las apuestas de los procesos de transformación material de la sociedad (hoy tan vigentes como hace un siglo) en serie con los procesos de transformación subjetiva, es decir, la relación existente entre el cambio en las relaciones de producción y las relaciones de los hombres y las mujeres (los devenires diversos en realidad) consigo mismo y con los demás.

Escuchá acá la entrevista a Enrique Carpintero en el Especial 100 años de la Revolución Rusa en La luna con gatillo:

http://mx.ivoox.com/es/luna-con-gatillo-homenaje-a-100-audios-mp3_rf_21915397_1.html

Fuente:

http://www.resumenlatinoamericano.org/2017/11/10/especial-100-anos-de-la-revolucion-rusa-en-la-luna-con-gatillo/

 

Los freudianos rusos y la revolución de Octubre

13 de noviembre de 2017 / Autor: Enrique Carpintero / Fuente: Página 12

El autor detalla el intenso desarrollo del movimiento psicoanalítico en Rusia antes y luego de la Revolución. Y plantea el desafío actual de desarrollar un pensamiento de izquierda que posibilite el surgimiento de un proyecto de emancipación social y político.

En octubre de 1917 los bolcheviques toman el poder en un país devastado. Mientras Rusia participa de la Primera Guerra Mundial comienza a desarrollarse una guerra civil desatada por los partidarios de la monarquía zarista y otros opositores al partido bolchevique. A esta situación debemos sumarle el boicot de las grandes potencias y una tremenda crisis económica y social. Esto llevó a que con el fin de alimentar a la población se habían abandonado a los animales del zoológico de Moscú; Pavlov para hacer su prueba con los famosos perros tuvo que pedir una autorización especial firmada por el propio Lenin. Esta anécdota refleja cómo a pesar de las profundas privaciones que caracterizaron esos primeros años de la revolución los avances científicos e intelectuales de esa época continuaron y, aún más, se multiplicaron. Es que la revolución había abierto el camino de la creatividad en todos los ámbitos al romper con la rígida censura religiosa, en especial en las manifestaciones artísticas y científicas. En este contexto, el psicoanálisis en Rusia se fue afianzando a partir de nuevas experiencias, aunque se encontró atrapado entre dos perspectivas que se le oponían radicalmente. Por un lado, desde la Internacional Psicoanalítica, que rechazó a las nuevas asociaciones rusas; las cuales nunca llegaron a tener un pleno reconocimiento por parte de los psicoanalistas vieneses quienes, en su mayoría eran conservadores antimarxistas que se oponían a la revolución rusa. Por otro lado, en el partido bolchevique, si bien había dirigentes que apoyaban el psicoanálisis, otros, a partir de una concepción economicista y mecanicista del marxismo, lo consideraban una práctica “burguesa y capitalista” a la cual había que oponerse. Sin embargo, el psicoanálisis no fue simplemente tolerado, ya que durante esos primeros años de la revolución trató de encontrar un espacio propio en la lucha para fundar las bases de una nueva organización de la sociedad; había la ilusión de poder encontrar “una ciencia psicológica” que junto al marxismo pudiera dar cuenta de “una nueva cultura socialista”. Aunque ser psicoanalista y de izquierda eran dos perspectivas que en Rusia iban a ser cada vez más difícil de compatibilizar.

Para dar cuenta de los cambios que se intentaban realizar en esa época para romper con el modelo de la familia patriarcal es necesario mencionar el lugar que ocupaba Alexandra Kollantai. Nació en San Petersburgo en 1872 en el marco de una familia liberal. De joven abrazó las ideas revolucionarias; para transformarse luego de la revolución en la primera mujer que participó en un gobierno y la primera en ejercer la función de representante en un gobierno extranjero. En los años ´20 pertenecía a la llamada oposición obrera del partido al cual cuestionaba por su excesivo centralismo. Su contribución principal fue aportar a la historia de la emancipación femenina y la libertad sexual. En la línea de Marx y Engels de El origen de la familia, la propiedad privada y el estado, Kollantai afirmaba que en la sociedad socialista la igualdad y el reconocimiento recíproco de los derechos debían constituirse en los principios de las relaciones entre hombres y mujeres. Con el nuevo gobierno revolucionario fue elegida Comisaria del Pueblo de la Asistencia Pública desde donde luchó para alcanzar la igualdad política, económica y sexual de hombres y mujeres. Es que a partir de la revolución las mujeres consiguieron el pleno derecho al voto, las leyes civiles hicieron del matrimonio una relación voluntaria, se eliminaron las diferencias entre hijos legítimos e ilegítimos, se igualaron los derechos laborales de la mujer a los del hombre y se dieron el mismo salario a las mujeres y un salario universal por maternidad. Así la Rusia de los Soviets fue el primer país del mundo donde se estableció la total libertad de divorcio y donde el aborto fue libre y gratuito. Ahora bien, una vez establecida la situación legal había que alcanzar una igualdad real y objetiva. Por ese motivo se lanzaron movilizaciones políticas entre las mujeres y en 1918 se celebró el primer Congreso de Mujeres Trabajadoras de toda Rusia. Kollantai creía que en la nueva sociedad la igualdad entre ambos géneros no solo se lograría con la transformación de las bases económicas que producen las desigualdades, sino también con un cambio en las relaciones sexuales entre las personas. Sin embargo, las ideas de Kollantai no fueron plenamente aceptadas por los dirigentes del partido; finalmente con el estalinismo se volvió al papel tradicional de la mujer y a una exaltación de la familia. Kollantai fue acusada de sectarismo por Stalin y alejada del país en misiones diplomáticas a Noruega, México y Suecia.

Aunque la concepción sobre la sexualidad que sostenía Kollantai en muchos sentidos era ajena a la defendida por Freud, los psicoanalistas rusos aportaban al desarrollo de estas ideas que implicaba romper con prejuicios muy arraigados en la sociedad. Además, debían seguir las duras condiciones que la realidad social y económica imponían a la sociedad. Mientras tanto, continuaban con la difusión del psicoanálisis. Ivan D. Ermarkov dictaba conferencias en el Instituto Psiconeurológico de Moscú y trataba de organizar un centro para niños perturbados menores de cuatro años que incluía como programa de formación un análisis para los que cuidaban de los niños. Esta problemática era una necesidad social debido a la gran cantidad de niños abandonados producto de la muerte de sus padres en la Gran Guerra o en la Guerra Civil que se estaba desarrollando. Moshe Wulff era profesor de la Universidad de Moscú. Ambos crean en 1921 la Asociación Psicoanalítica de Investigaciones sobre la Creación Artística que en el inicio tenía ocho miembros fundadores. Al año siguiente se funda la Sociedad Psicoanalítica de Moscú, que se organizó en tres secciones: la primera dedicada a los problemas psicológicos de la creatividad y la literatura dirigido por Ermarkov; la segunda llevada adelante por Wulff, que trabajaba en el análisis clínico, y la tercera se ocupaba de la aplicación del psicoanálisis al sistema educativo dirigida por el matemático y psicoanalista Otto Schmidt, esposo de Vera Schmidt.

Ese mismo año en Kazan se funda una segunda sociedad psicoanalítica bajo la dirección de Alexander Romanovich Luria. En este grupo, la mayoría de sus fundadores eran médicos, entre los que se encontraban Fridman y Averbuj, que en 1923 iban a traducir al ruso Psicología de las masas y análisis del yo. En la Sociedad Psicoanalítica de Moscú se forma el primer Instituto de Psicoanálisis del país que fue el tercero en el mundo junto al de Viena y Berlín. Su originalidad estaba dada por ser la única institución mundial sostenida financieramente por el Estado ya que se consideraba que el psicoanálisis podía desempeñar un papel importante en la construcción del socialismo. El hecho de conformarse como Instituto implicaba que podía formar analistas y, por lo tanto debía tener la aprobación de la Asociación Psicoanalítica Internacional (IPA). A excepción de Freud, casi todos los miembros de la IPA se oponían debido a la poca cantidad de médicos que formaban parte del Instituto ruso y a su oposición a los marxistas del Estado soviético. Para Ernest Jones, que lideraba la oposición, la idea de que un matemático como Otto Schmidt fuera vicepresidente le resultaba inexplicable. Finalmente, bajo la influencia de Freud, se conformó la Sociedad Psicoanalítica Panrusa que incluía a los psicoanalistas de Petrogrado, Kazan, Odessa, Kiev y Rostov. Como responsables quedaron Ermarkov, O. Schmidt y Luria. La formación teórica y técnica estaba en manos de Ermarkov, Wulff daba seminarios de medicina y psicoanálisis y Sabina Spielrein, que recién había llegado de Viena, se dedicaba al psicoanálisis de niños. Sin embargo “el problema ruso” –como lo llamaba Jones– continuaba. En 1924, en el Congreso de Psicoanálisis de Salzburgo se hizo una declaración donde se saludaba al nuevo grupo pero el Instituto Ruso quedó aislado de la IPA, pese a ser uno de los grupos más numerosos que participaron.

(…)

El fin del psicoanálisis en Rusia

Las polémicas cada vez se hacían más duras y políticas; en especial luego de la muerte de Lenin en enero de 1924, cuando al psicoanálisis se lo asociaba con la oposición de izquierda a Stalin. Varios dirigentes de la revolución como Lunacharsky, Radek, Bujarin, Ioff y fundamentalmente Trotski defendían la práctica del psicoanálisis. Lenin nunca tomó posición sobre el tema; aunque conocía muy bien el debate a través de su esposa nunca se opuso al psicoanálisis. Si bien tenía una posición en relación a la sexualidad que podíamos denominar conservadora, como lo evoca en una memoria Klara Zetkin1, defendió la experiencia del “Hogar de niños” que dirigía Vera Schmidt. En este sentido, el historiador Alexander Etkind argumenta que el apogeo de la fuerza del psicoanálisis llegó en un momento –principios del ´20– cuando Trotsky estaba ejerciendo una gran influencia y su declinación coincide con su caída política. Por ello afirma que a pesar del apoyo de Krupskaia, la esposa de Lenin, y de Radek e incluso del apoyo de Stalin al “Hogar de niños” donde estaba su hijo, el vínculo de Trotski fue políticamente su fuerza principal y, en última instancia, el inconveniente2. Creemos –como venimos sosteniendo a lo largo de este artículo– que si bien Trotsky fue un factor importante, se dio una complejidad de factores tanto para su auge como para su caída.

Luego de la muerte de Lenin y la expulsión de Trotsky comienza una “caza de brujas” desarrollada por Stalin contra toda oposición a sus ideas basadas en el “socialismo en un solo país”. Se prohíbe la libertad de asociación, con lo que –para limitarnos al campo de la psicología– todas las corrientes psicológicas son perseguidas a excepción de la “oficial” que se basaba en una adaptación mecanicista de la psicología pavloviana. Se anula la legislación sobre el aborto y el divorcio para afianzar la familia tradicional. La homosexualidad pasa a ser considerada una “sexualidad perversa y degradada”; esto lo lleva a Máximo Gorki –claro exponente del realismo socialista– a afirmar que “en la tierra donde el proletariado gobierna con coraje y exitosamente, la homosexualidad, con sus efectos corruptos sobre los jóvenes, está considerada como un crimen social punible por la ley”3. En este marco se desarrolla en 1930 el Congreso sobre Comportamiento Humano, donde se realizan contundentes críticas a diferentes corrientes psicológicas que se las clasifica como “burguesas desviacionistas” y “capitalistas idealistas”. Allí Zalkind critica las bases del psicoanálisis y sostiene lo que había escrito el año anterior en sus “Doce mandamientos” para las relaciones de pareja donde –entre otras cuestiones– afirmaba: “El acto sexual no debe repetirse a menudo. No se debe cambiar seguido de partenaire. El amor debe ser monógamo. En el acto sexual, siempre se debe tener en cuenta la posibilidad de concebir hijos. La elección sexual debe ejercerse siguiendo criterios de clase; debe estar conforme a las finalidades de las revolucionarias y proletarias. La clase tiene el derecho a intervenir en la vida sexual de sus miembros”4. Todo un tratado reaccionario y totalitario sobre la sexualidad.

Es evidente que en este clima social y político era imposible que pudiera desarrollarse cualquier práctica con una mínima garantía de libertad, mucho menos la del psicoanálisis; para el estalinismo el objetivo del pensamiento marxista no era la crítica sino la fe: había que tener fe en un partido al cual se debía responder desde la sumisión; caso contrario se lo declaraba enemigo de la revolución. Pero debemos reconocer que, en la medida que se afianzaba el totalitarismo estalinista, se imponía el dogmatismo de la Segunda Internacional que se situaba en la tradición anti-psicológica presente desde los inicios de la revolución. Como venimos señalando, el marxismo se lo había encerrado en una concepción economista y mecanicista de la historia donde se establecía una relación directa entre la situación social, los intereses colectivos y la conciencia política. Dicho de otra manera: si se cambiaban las relaciones de producción se modificaban las relaciones del sujeto con sí mismo y con los otros. De esta forma con una interpretación voluntarista se dejaban de lado los determinantes subjetivos del sujeto para adherir a un proyecto de transformación social. Por ello los desarrollos para encontrar una relación entre psicoanálisis y marxismo se basaban en paradigmas positivistas que se transformaban en reduccionismos económicos o biológicos; como la pretendida psicología soviética de orientación pavloviana o el enfoque histórico-social.

En la actualidad han cambiado los paradigmas con los que se ha pensado la relación entre el psicoanálisis y el marxismo. Aún más, esta confluencia quedó en la historia. De allí que creemos necesario rescatar la noción de límite. Pero entendiendo el límite como positividad –en el sentido spinoziano del término–, es decir como potencia. Creemos que el límite epistemológico que hay entre el psicoanálisis y el marxismo permite la fecundidad para pensar un proyecto emancipatorio.

El sujeto del inconsciente no se corresponde con el sujeto de la historia. Freud parte del sujeto y, si bien reconoce la influencia de lo social, su interrogación se dirige a cómo lo social se inscribe en la subjetividad a partir de su historia personal.

En Marx, en cambio, el sujeto es social y el entramado social e histórico es el que explica la subjetividad. De esta manera la ontogénesis marxista (es decir, los procesos que sufren los seres vivos desde su fecundación hasta la vejez) no es asimilable al sujeto óntico del psicoanálisis (es decir, al ser). De allí la imposibilidad epistemológica de armonizar estos dos sistemas conceptuales que devienen en prácticas diferentes. Estamos en presencia de dos órdenes en la constitución del sujeto diferentes pero complementarios. No a partir de una hipotética conjunción sino a partir de sus límites y alcances comprensivos5.

En esta perspectiva podemos decir que si para Marx la historia es la historia de la lucha de clases ésta adquiere en cada proceso histórico en el interior de la cultura una complejidad que debemos dar cuenta. Es una ilusión creer que modificar las relaciones de producción presupone automáticamente un cambio en las relaciones de los sujetos, como clásicamente se pensó desde el marxismo. Si bien este es un paso necesario no es suficiente, como lo han demostrado las experiencias social totalitarias estalinistas. En ellas el pensamiento utópico escondía el sueño reaccionario del cierre completo de lo social y la creencia de una sociedad ideal basada en la imposición de una cultura organizada desde el Estado. Esta era la advertencia de Freud cuando decía: “Yo opino que mientras la virtud no sea recompensada ya sobre la Tierra, en vano se predicará la ética. Me parece también indudable que un cambio real en las relaciones de los seres humanos con la propiedad aportará aquí más socorro que cualquier mandamiento ético; empero, en los socialistas, esta intelección es enturbiada por un nuevo equívoco idealista acerca de la naturaleza humana, y así pierde valor de aplicación.”6

Dilucidar estos problemas sigue siendo un desafío para el desarrollo de un pensamiento de izquierda que permita un nuevo modo de apropiación de la realidad que posibilite el surgimiento de un proyecto de emancipación social y político.

* Psicoanalista. Fragmento del libro El psicoanálisis en la revolución de octubre, de reciente aparición. Enrique Carpintero (compilador), Eduardo Grüner, Alejandro Vainer, Hernán Scorofitz, Juan Carlos Volnovich, Juan Duarte, Lev Vygotski y Alexander Luria (Ed. Topía) 

Notas

1. Miller, Martín A., Op. Cit.
2. Etkind, Alexander, Eros de los imposible. La historia del psicoanálisis en Rusia, editorial Baulder Cobo, Madrid 1997.
3. Miller, Martín A., Op. Cit.
4. Chemouni, Jacquy, Trotsky y el psicoanálisis, ediciones Nueva Visión, Buenos Aires 2007.
5. Para un desarrollo de esta perspectiva ver Carpintero, Enrique y Vainer, Alejandro, “Psicoanálisis y Marxismo: historia y propuestas para el siglo XXI” en Pavón-Cuéllar, David (coordinador), Capitalismo y psicología crítica en Latinoamérica: del sometimiento neocolonial a la emancipación de subjetividades emergentes, editorial Kanakil, México 2017.
6. Freud, S. (1927), El porvenir de una ilusión, Obras completas XXI, editorial Amorrortu, Buenos Aires 1976.

Fuente:

https://www.pagina12.com.ar/71679-los-freudianos-rusos-y-la-revolucion-de-octubre

Adiós a Fats Domino

13 de noviembre de 2017 / Autor: Redacción / Fuente: Página 12

Tenía 89 años. Su carrera se extendió por más de seis décadas e influyó desde los Beatles al punk.

Fats Domino, uno de los músicos más exitosos de la escena norteamericana, murió hoy en Nueva Orleáns, después de una larga enfermedad. Tenía 89 años y era un símbolo de la música del sur de los Estados Unidos. Cantante y pianista, la influencia negra y francesa de su Luisiana natal le sirvieron para moldear su obra en los albores del rock.

Nacido como Antoine Domino Jr. el 26 de febrero de 1928, el músico llegó a vender 65 millones de discos de rythm and blues. Su primera grabación, The Fat Man, vendió un millón de placas y lo lanzó al estrellato. Para muchos, es una de las piedras basales sobre las que se asentó el futuro edificio del rock and roll.

 

 

Sus años de oro terminaron en 1962 cuando la discográfica para la que grababa, Imperial Records, fue vendida. Entonces pasó a Paramount Records, lo cual implicó la interrupción de la colaboración con su histórico arreglador, Dave Bartholomew. A fines de los 60, su cover de Lady Madonna, de los Beatles (que Paul McCartney escribió pensando en el estilo de Domino), fue un éxito. También se aproximó a otras piezas del universo beatle, como Lovely Rita y Everybody’s Got Something To Hide Except Me And My Monkey.

 

 

Con el tiempo, el artista se convirtió en el músico de mitad del siglo pasado con mayores ventas, sólo superado por Elvis. Tímido y de bajo perfil, en 1998, el presidente Bill Clinton lo condecoró con la Medalla Nacional de las Artes.

Su nombre volvió a escena en 2005, cuando el huracán Katrina pasó por Nueva Orleans. Se negó a dejar su casa, alegando el mal estado de salud de esposa. Cuando el área quedó inundada, varios medios se apuraron en dar la noticia de su muerte. Perdió todo, y debió vivir temporalmente en las afueras de la ciudad mientras reconstruían su casa. Ya era una leyenda.

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https://www.pagina12.com.ar/71606-adios-a-fats-domino

 

El hombre que le dio otro sentido al piano

Aunque el mismísimo Elvis Presley lo señalaba como el auténtico Rey del rock and roll, el corpulento pianista y cantante se mantuvo alejado de las grandes etiquetas. Dueño de una impactante serie de hits en los años 50, tuvo una carrrera con altibajos.

“Nunca pensé en ser llamado el ‘Rey’. Pero sé que la gente compró mis discos. Vendí muchos. Así que estoy agradecido”, manifestó Antoine “Fats” Domino Jr. tras alcanzar las ocho décadas de existencia. Nueve años después, en la tarde de ayer, el cantante y pianista falleció en Harvey, a las afueras de Nueva Orleans, su ciudad natal, por causas naturales. A pesar de que es considerado uno de los pioneros del rock and roll, no encajó nunca en los estereotipos del género. De hecho, a diferencia de Chuck Berry, Little Richard, Jerry Lee Lewis e incluso Elvis Presley, evitó protagonizar cualquier tipo de escándalo. Todo lo contrario. Como buen hombre de barrio, nunca le gustó viajar fuera de su casa para estar cerca de sus ocho hijos, incontables bisniestos y su esposa, con la que estuvo casado toda la vida. Su ostracismo era tal que no asistió a su introducción en el Rock and Roll Hall Fame ni a la Casa Blanca para recoger la Medalla de las Artes que le concedieron. Aunque, tras abandonar los escenarios en 1995, se lo podía ver bordeando el río Misisipi con su Cadillac rosado.

Si bien Elvis lo llamó el “Rey del rock and roll”, Fats Domino nunca se pensó como un rockero. Y es que cuando el Monarca de Tupelo todavía acudía a la secundaria, la llamada “Voz Amable” del incipiente género ostentaba una rica trayectoria en la escena del rhythm and blues de Nueva Orleans. Sin embargo, luego de que a la industria discográfica estadounidense le cayera la ficha de que esa música pensada originalmente para el segmento negro del mercado podía calar en el gran público, especialmente entre los jóvenes, muchas de las grabaciones del artista fueron aligeradas para que entraran en sincronía con la tendencia en boga. Tampoco hay que olvidar que en 1955, el año cero del rock and roll, la segregación racial imperaba en los Estados Unidos. Por lo que, a pesar de que “Ain’t That Shame” le permitió al músico ingresar en el Top Ten de la cartelera pop, la versión blanqueada de su hit, a cargo de Pat Boone, no sólo superó en ventas a la de su autor, sino que abrazó asimismo el primer lugar.

Siete años antes, en 1948, el artista afroamericano, nacido en el seno de una familia humilde de Louisiana en la que se hablaba el francés criollo propio de la zona y que hizo de la música una tradición, fue descubierto por Lew Chudd, dueño de la disquera californiana Imperial Records. Fue ahí donde Domino conoció al trompetista y compositor Dave Bartholomew, con el que compuso su primer gran éxito: “The Fat Man” (“El gordo”), reverenciado por muchos investigadores como la primera grabación que se hizo de un rock and roll. Aunque el tema hace alusión a su obesidad, que nunca le generó complejos, cargaba con su sobrenombre desde los seis años de edad, tras aprender a tocar el piano y en honor a Fats Waller, uno de los grandes pianistas del swing. Se lo puso Billy Diamond, un bajista que lo acompañó en sus primeras actuaciones profesionales, las que llevó adelante sin dejar su trabajo de heladero y más adelante en una fábrica de somieres. Así que desde temprano pulió un estilo que se caracterizó por bajarle un cambio al boogie woogie y pisar hasta el fondo el acelerador del blues.

Después de “The Fat Man”, que llegó al segundo puesto de la cartelera R&B de su país y con el que llegó a vender un millón de copias, Domino lanzó una retahíla de éxitos apoyado, además de Bartholomew (con el que rompió posteriormente), por el saxofonista Alvin “Red” Tyler y el batería Earl Palmer. Hasta que en noviembre de 1956 apareció su primer álbum, Carry on Rockin’, a través del sello Imperial Records, que el año siguiente fue reeditado con el nombre de Rock and Rollin’ with Fats Domino. A partir de ese momento, Fats disfrutó, en un hecho sin precedentes en la escena musical de los Estados Unidos, de una buena racha de hits. Entre 1956 y 1960 ubicó en el Top 40 clásicos de la talla de “I’m Walking”, “Whole Lotta Loving”, “Blue Monday”, “Walking to New Orleans” (hoy es uno de los himnos de su ciudad) y “Blueberry Hill”. Si bien se trataba de un cover compuesto originalmente por Vincent Rose, Larry Stock y Al Lewis, y fue interpretado por un sinnúmero de artistas, él se encargó de inmortalizarlo.

Una vez que rompió contrato con Imperial, Domino fue captado en 1963 por el sello ABC-Paramount Records, con el que siguió produciendo música, pero sin el impacto de años anteriores. A esio se le sumó la denominada Invasión Británica, lo que comenzó a restarle popularidad no sólo a él, sino también al resto de los pioneros del rock and roll. A mediados de los sesenta, Fats se instaló en Las Vegas. Y eso terminó siendo una mala decisión debido a que se entregó al juego, lo que le trajo apuros y problemas económicos. El único hito musical potente que patentó a lo largo de esa década ni siquiera fue suyo, sino que sirvió de inspiración para ello. Se trata de “Lady Madonna”, clásico de The Beatles basado en su tema “Blue Monday”. “Cuando lo hice, estaba sentado en el piano tratando de reproducir un boogie woogie”, dijo Paul McCartney acerca de esta canción, lanzada en 1968, que fue versionada por el músico meses después, en el álbum de su regreso Fats is Back, bajo las órdenes del productor Richard Perry.

Ese trabajo, uno de los tres que grabó ese año (los otros fueron Trouble in Mind y Fat Sound), pasó inadvertido. Sin embargo, entre fines de los sesenta y comienzos de la década siguiente, el rock and roll experimentó un revival, lo que puso a los héroes del género de vuelta en los grandes escenarios. Aunque no fue suficiente. De la misma forma que deambuló por varios sellos discográficos, la carrera de Domino, quien en 1969 tuvo una intervención en la serie televisiva del grupo The Monkees y en 1980 protagonizó un cameo en el largometraje Any Which Way You Can, padeció varios alzas y bajas a partir de ese entonces. De manera que, resignado por las nuevas reglas que estableció la industria discográfica, por el recambio artístico generacional y por las nuevas tendencias musicales, el artista se dedicó más hacer recitales y a registrar varios discos en vivo, entre los que despuntan Hello Josephine. Live at Montreux (1974) y Live in Europe (1977). Ya en la década de los ochenta, el cantante y pianista recibió numerosos reconocimientos, incluyendo un Grammy honorífico en 1987.

Aparte de Paul McCartney y John Lennon (siempre confesó que una de sus canciones favoritas era “Ain’t That Shame”, al punto de que la versionó en Rock’n’ Roll, su álbum de homenaje al género publicado en 1977), los rastros del legado de Domino se pueden encontrar en otros géneros y exponentes alrededor del mundo. Por ejemplo, de la mano de artistas como Yellowman, quien se apuntó los covers de los himnos “Be My Guest” y “Blueberry Hill”, o de la banda Justin Hinds and the Dominoes (el crooner tomó su apellido para el nombre de su proyecto, a manera de tributo), Fats está muy presente en el heraldo sonoro jamaiquino. No sólo eso: para muchos artífices de la isla caribeña fue una de las referencias durante la concepción del ska. Aunque también su obra pesa en el punk. Y para muestra está la adaptación de “I Lived My Life”, plasmada por Richard Hell y su agrupación The Voivoids. Al tiempo que Jah Wobble y Johnny Rotten, en calidad de plenipotenciarios del post punk, registraron una versión maravillosa de “Blueberry Hill”.

“Bob Marley dijo que el reggae comenzó con Fats Domino”, asegura Rick Coleman, autor de la biografía Blue Monday: Fats Domino y The Lost Dawn of Rock & Roll (2006). El investigador estadounidense también se atreve a afirmar que las raíces de la cultura popular tal como se la conoce hoy fueron establecidas por personas como el pianista y cantante, al igual que por otros artistas de Nueva Orleans como el Profesor Longhair. “Ellos armaron esta amalgama de música popular que incorporó blues y alegría de una manera muy emotiva y sucinta que la gente podía bailar. Era solo una forma poderosa de música porque antes ésta había sido muy afable y cortés, y no te obligaba a involucrarte física o emocionalmente. Cuando Fats Domino (era conocido asimismo por ser reacio a las entrevistas, especialmente las de televisión, que rechazó por más que le ofrecieran miles de dólares) y muchos de sus antepasados en el R&B aparecieron, delinearon la personalidad de cantantes de la talla de Elvis Presley, quien se convirtió en una figura estelar por hacer lo mismo”.

Mientras disfrutaba de la influencia de su legado, Domino fue noticia en agosto de 2005 a causa del huracán Katrina, uno de los cinco más mortíferos en la historia de los Estados Unidos. De hecho, mucha gente olvidó que estaba vivo hasta ese entonces. Cuando la Guardia Nacional comenzó a rescatar a las víctimas de los techos, se corrió el rumor de que el músico había muerto. Si bien varios artistas fueron evacuados a Houston, Austin, Nashville y Memphis, nadie sabía absolutamente nada acerca de Fats, lo que generó temor en cuanto a su estado de salud. No obstante, las dudas se despejaron una vez que un diario local publicó una foto suya subiendo a barco a Baton Rouge, tras ser asistido en su casa. Y es que este arquitecto del rock and roll se mantuvo resguardando a su esposa por más de 60 años, Rosemary, al igual que a sus hijos (todos con nombres comenzados con la letra “A”) e innumerables nietos. Pese a que perdió todo –incluyendo todos sus discos de oro–, no lo consideraba tan importante. “Para ser honesto, no perdí nada. Y lo que dejé de tener, lo pude reemplazar”, explicó poco tiempo después.

A partir de esto, la Fundación de Tipitina eligió convertirlo en una de las caras del rostro del renacimiento de Nueva Orleans. Y no sólo eso: en su sede, en 2007, ofreció su último recital. Ese mismo año, Paul McCartney, Norah Jones, Herbie Hancock, Tom Petty & The Heartbreakers (también fallecido este año), Willie Nelson, Neil Young y Elton John, entre otros, juntaron talentos y corazones para grabar Goin’ Home: A Tribute to Fats Domino, disco tributo que dejó en evidencia la trascendencia y el impacto de la obra del artista estadounidense. Y hasta su vigencia. Luego de vender 65 millones de disco alrededor del mundo, Fats fue inducido en 2016 al Salón de la Fama del Rhythm and Blues. En el evento participaron Dionne Warwick, Smokey Robinson, Prince y The Supremes, algunas de las figuras que le deben buena parte de su carrera a un artista que hasta sus últimos días se aferró a la fe. “Mantenerse cerca de las enseñanzas de la Biblia es lo principal”, recomendó tiempo atrás. “Nadie vive para siempre”.

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https://www.pagina12.com.ar/71673-el-hombre-que-le-dio-otro-sentido-al-piano

 

 

 

UNA QUE NO SEPA NADIE – LEÓN THEREMIN (Audio)

12 de noviembre de 2017 / Fuente: Mar en Coche

Inventó el instrumento que lleva su nombre, que se toca sin tocarlo y que encantó al propio Lenin, que mandó a fabricar 600 para distribuir por toda la Unión Soviética. Además, Lev Termen, tal su nombre original, diseñó equipos de espionaje que durante la Guerra Fría le permitieron a la URSS escuchar a la distancia al embajador norteamericano por años. Por si fuera poco, el primer instrumento que construyó un joven Robert  Moog de 15 años fue un theremin.

 

Fuente:

https://marencoche.wordpress.com/2017/11/07/una-que-no-sepa-nadie-leon-theremin/