Despojan ¡15 billones! de pesos a los trabajadores

Despojan ¡15 billones! de pesos a los trabajadores

Por Magdalena Galindo /

Revela estudio de la Facultad de Economía de la UNAM

Magdalena Galindo

Hace dos semanas, en el número 3334 de Siempre!, me referí a un riguroso estudio elaborado por el Centro de Análisis Multidisciplinario (CAM) de la Facultad de Economía de la UNAM, en el que se documenta que entre diciembre de 1987 y octubre de 2016, los salarios mínimos han perdido un 79.55 por ciento de su valor real, esto es, que en esos 29 años, los trabajadores que ganan un salario mínimo apenas pueden comprar un 20 por ciento de lo que compraban en 1987. Comenté entonces que esa caída drástica había sido posible por el establecimiento de la política de topes salariales que cosiste en que los aumentos fijados cada año, siempre se coloquen por abajo del porcentaje de aumento de los precios. También señalé que la caída de sus ingresos no afecta únicamente a los 8 millones de trabajadores de salario mínimo, sino a todos los asalariados, pues los topes se han aplicado al conjunto desde 1977 hasta este 2017.

Obviamente, los topes salariales y la consecuente caída de los ingresos de todos los trabajadores del país se han visto reflejados en el reparto del ingreso. El promedio histórico de 1970 a 1982 de la parte del PIB que recibían los trabajadores es de 37.1 por ciento, mientras empresarios, gobierno y acreedores se quedaron con el 62.9 por ciento. Esa proporción ya de por sí muestra una enorme desigualdad, ya que los trabajadores son la inmensa mayoría de la población y apenas alcanzaban el 37 por ciento del PIB. Pues bien, esa situación empeoró notablemente, pues entre 1983 y 2015 el promedio de la parte del PIB que correspondió a los trabajadores, fue del 29.4 por ciento, es decir, bajó un 8 por ciento en estos 32 años, a pesar del aumento del número de trabajadores en el país.

Sobre el monto total que supone este despojo, los compañeros del CAM hicieron un ejercicio interesante. Enlistaron el PIB de cada año y calcularon el importe de lo que les hubiera correspondido a los trabajadores si la distribución del ingreso hubiera permanecido en el 37.1 por ciento del PIB que recibían en los años setenta. Las cifras son impresionantes. La pérdida de los asalariados por la disminución de su participación en el PIB y que se transfiere a empresarios, acreedores y gobierno, es de 15 billones (millones de millones) 612 mil 859 millones de pesos y calculado en dólares, al tipo de cambio de cada año, es de un billón 471 mil 200 millones de dólares.

En verdad que cuando se observan estos datos duros en que se registra la pérdida del poder adquisitivo de los salarios y el aumento notable de la desigualdad en el país, que ha llevado a un despojo ultra millonario de los ingresos de los trabajadores, se explica que las protestas se manifiesten en todos los estados de la república y las protagonicen todos los sectores sociales. Realmente sorprende que no se haya registrado un estallido social de mayores proporciones.

http://www.siempre.mx/2017/05/despojan-15-billones-de-pesos-a-los-trabajadores/

Carta abierta a @ManceraMiguelMX

Carta abierta

Miguel Ángel Mancera

Jefe de Gobierno de la Ciudad de México

Ciudad de México, a 11 de mayo de 2017

María del Carmen Cuevas Pérez y José Luis Medrano Torres, Docentes-Tutores-Investigadores (DTI) del Instituto de Educación Media Superior (IEMS), nos dirigimos a usted para denunciar las tácticas dilatorias de las autoridades del Instituto en el Laudo 2007/440, arraigado en la Junta Local de Conciliación y Arbitraje. En lugar de ser una Ciudad del Derecho, en el IEMS se aplica la ley no escrita de la época de la Colonia: “hágase, pero no se cumpla”.

Elementos de juicio:

Primero, el Laudo 2007/440 está en firme, el juicio ha durado diez años y a pesar de que la directora está estudiando una maestría en derechos humanos tiene la notoria predilección de no apegarse a derecho. La DTI María del Carmen Cuevas está tramitando pensión por problemas de salud y el DTI José Luis Medrano es un miembro de la tercera edad y está jubilado.

Segundo, el IEMS no cumplió con el auto de ejecución con fecha del treinta de septiembre del año dos mil quince. Poniendo en ridículo a la H. Junta de Conciliación y Arbitraje en el principio jurídico de justicia pronta y expedita.

Tercero, la H. Junta de Conciliación y Arbitraje en el documento fechado diecinueve de enero de dos mil diecisiete, declara la respuesta del IEMS como diversa. Entre otras anomalías el nombre de José Luis Medrano Torres fue alterado, le ponen José Luis Torres Medrano, hecho que para los trámites correspondientes es otra persona.

Cuarto, del laudo de fecha 27 de octubre del año 2015, en lo relativo al pago de la filiación retroactiva a que fue condenado el IEMS, y que obra en el expediente acuse de recibo de fecha 24 de octubre del año 2016 por la Subdirección General de Finanzas del ISSSTE no se le ha dado seguimiento para el pago correspondiente de María del Carmen Cuevas Pérez ni para José Luis Medrano Torres.

Quinto, del auto de ejecución de fecha once de mayo del año dos mil dieciséis y el auto de ejecución de fecha treinta de septiembre del año dos mil quince el cual se despacha con efectos de mandamiento para el pago de lo que se demanda, a la fecha el IEMS no ha dado cumplimiento.

Sin más por el momento nos despedimos de usted, esperando tener una respuesta favorable a lo que por derecho procede.

Atentamente.

Maestra Ma. del Carmen Cuevas Pérez

Licenciado José Luis Medrano Torres

Mercantilización de la educación

El papel de la OCDE y las estrategias internacionales

Mercantilización de la educación
13/05/2017 | Xavier Díez

Artículo original en catalan: http://www.vientosur.info/spip.php?article12599

 

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Si preguntamos a cualquier actor que participa en esa representación teatral cotidiana que es la escuela; esto es, alumnos, padres, madres, maestros, inspectores, personal de administración y servicios, académicos, políticos… expresarán cierta preocupación por la evolución de la educación en muchos sentidos. También muchos detectarán que uno de los problemas tiene que ver con la ausencia de un marco normativo mínimamente estable. Es más, detectaríamos una corriente de reformas que, al igual que sucede con otros sectores esenciales de la sociedad, parecen haber sido hechas con el ánimo de deteriorarla. En cierta medida, si existe un mínimo consenso entre la pluralidad de intereses y orientaciones políticas, es que la escuela tiene problemas, y que la evolución de los últimos años sólo hace que empeorarlos.

Reformas educativas a escala planetaria

Ahora bien, uno de los problemas que tenemos en nuestro país en general, y nuestra educación en particular, es nuestra proverbial tendencia a mirarnos el ombligo. Preocupaciones y angustias similares están aconteciendo en varios países. Y reformas polémicas y estériles también marcan las agendas políticas de países como Francia, Portugal, Inglaterra y Gales, Suecia o Italia.

Precisamente en Italia, Silvio Berlusconi, hombre capaz de hacer groserías sublimes cuando de defender la última reforma educativa se trata, y en un ataque de sinceridad, sintetizó lo que debían ser las líneas políticas que tenían que transformar el sistema educativo italiano en la línea de eficacia empresarial que tanto entusiasmo causa entre sus afines. Decía que, la educación italiana debía fundamentarse en las tres “I”: “Inglese, Informatica e Impresa” o en otros términos, había que redefinir su orientación para adquirir competencias tecnológicas, usar el inglés como lengua vehicular, y utilizar el sistema educativo para esta tendencia cada vez más extendida, hacer “enaltecimiento del capitalismo”, que es la finalidad que persiguen en todas partes nuevas asignaturas y contenidos como “emprendimiento”. En cierta medida, las tres “I” italianas, sirven para resumir las prioridades de las políticas educativas de los próximos años.

Más allá de simplificaciones más o menos brillantes, lo cierto es que los sistemas educativos occidentales están pasando por una fase de homogeneización. Cada vez las reformas educativas se parecen más unas a otras.

Y estas pasan por elementos como la estandarización especialmente a partir de procesos de evaluación cada vez más homogéneos y cuantitativos, con la voluntad de reducir la complejidad del hecho educativo a estadísticas y la gestión de datos al más puro estilo big data, (y aquí los informes PISA tienen una importancia capital), a hacer auditorías propias del mundo empresarial para puntuar escuelas e institutos, a aplicar procesos industriales y empresariales en un trabajo, la docencia, de carácter esencialmente artesanal.

También encontramos la sustitución de contenidos convencionales, tradicionalmente asumidos como aquel conjunto de saberes que debe conocer la ciudadanía por competencias básicas. Estas son definidas por Nico Hirtt como una simplificación de conocimientos y el aprendizaje de habilidades para adaptarse al cambiante mundo laboral. Con cierta ironía, el filólogo Jaume Aulet, las ha traducido como “lo básico para competir”, es decir, que el cambio de contenidos por competencias busca sustituir la escuela, de espacio de aprendizaje, a espacio de adiestramiento.

Muy ligado a esto, y como ya denuncia la filósofa Martha Nussbaum, otro de los pilares de las reformas consiste en abolir las humanidades. Aquellos conocimientos que servían para comprender el mundo (y que Marx advertía que era condición necesaria para transformarlo) ahora pasan a ser reservados para la élite. Porque, efectivamente, en los grandes centros académicos reservados para los alumnos destinados a mover los hilos en la arena global (Oxford, Eton, Cambridge, las universidades de la Ivy League, la ENA francesa, el col • legi del Pilar de Madrid, Virtèlia en Barcelona) potencian en sus currículos la filosofía o la literatura. Incluso en las academias militares de West Point o Sandhurst recomiendan a sus futuros oficiales a graduarse en alguna rama de las humanidades. Con las humanidades es posible adquirir las habilidades para pensar y mandar. Con las competencias básicas, destinadas para los estratos inferiores, se adquieren las capacidades imprescindibles para trabajar y obedecer, sin tener recursos para cuestionar órdenes.

Otro de los hechos que acompañan las reformas son los procesos de privatización, que pueden ser endógenos (con servicios, comedores, formación permanente, personal educativo, …), que pasan a ser gestionados por empresas, a menudo muy vinculadas al poder político; o también exógenos, es decir, que directamente las escuelas pasan a ser gestionadas por empresas. Esto ya ha pasado en Inglaterra, Estados Unidos, Chile o Suecia, por poner un ejemplo. De hecho, de ejemplos curiosos podemos encontrar a manos llenas. En Chile se privatizaron gracias al golpe de Estado de Pinochet en 1973; en Nueva Orleans se usó la destrucción ocasionada por el huracán Katrina para eliminar prácticamente la red pública y pasar las competencias educativas a varias “charter schools” e impulsar los “vouchers” o “cheques educativos” para que las familias buscaran escuelas privadas. En Inglaterra, las reformas en la época de Tony Blair permitieron cerrar aquellos centros con malos resultados y pasar su gestión a empresas como Ferrovial, aunque una parte importante fue adjudicada a varias empresas como SERCO, especializadas en defensa, gestión de centros penitenciarios o de internamiento de extranjeros.

Hay otros países, como es el caso de Catalunya, donde quizá resulte más difícil que pasen cosas como estas, porque ya disponen de sistemas duales, es decir, con una fuerte presencia de centros de gestión privada, mayoritariamente a cargo de órdenes religiosas, que reciben una generosa financiación pública. De hecho, allí donde hay presencia de una red concertada, coincide con una fuerte dualización educativa; escuelas de ricos y de pobres; sistemas basados ​​en competencia desleal, lo que acompaña procesos de dualización social y sociedades internamente rotas y descohesionadas.

Finalmente, y aquí entraríamos directamente en el “cui prodest”, asistimos a una abducción de los sistemas educativos por parte del mundo empresarial. Los diversos lobbies empresariales hace décadas que tratan de intervenir en la política educativa con la intención de poner escuelas e institutos al servicio de las empresas. Los laboratorios de ideas de la patronal, como puede ser la Fundación Catalunya Oberta o EduCaixa están obsesionados con arrebatar al Estado el control de la escuela para que ésta forme trabajadores solícitos, y eviten que en las aulas, los docentes formen ciudadanos críticos.

Todo ello se acompaña de una verdadera involución del mundo universitario. Las reformas han comenzado por la parte alta de la educación, en el sentido de que han adquirido e imitado las fórmulas de los sistemas universitarios globalizados de Estados Unidos. El Plan Bolonia (2009) ha sido el punto de inflexión en el que, de acuerdo con las directrices del empresariado global ha subvertido las formas y los objetivos de las universidades. De formar élites, a convertirse en negocio; de convertirse en pilar de la cultura, a vender humo a crédito, al más puro estilo de la economía financiera. Vamos a concretar. Todos los estados europeos adaptaron sus sistemas universitarios excepto tres: Reino Unido, Irlanda y Malta. ¿Por qué? Por que todos eran ya Bolonia; con su sistema de créditos, las posibilidades de comercialización de servicios, su conversión de autonomía universitaria en un formato empresarial, en su sometimiento a los intereses económicos, en su erosión, hasta el final, de sus antiguas prácticas democráticas y la imposición de una fórmula de gestión propia de una Sociedad Anónima.

También, y teniendo en cuenta que un título universitario sigue siendo una apuesta para competir en mejores condiciones en busca de mayor estatus económico y profesional, y por su condición de ascensor social, es lógico que la principal reforma universitaria haya consistido en un encarecimiento de las tasas. Esto responde a dos objetivos. El primero, serrar el cable del ascensor, evitar que personas de estratos modestos puedan subir y blindar la posición de los que ya ocupan los pisos superiores, en un momento en que las clases medias sufren un riesgo serio de derrumbe. El segundo, y de acuerdo con lo que ya está pasando en Estados Unidos, en Latinoamérica, el Reino Unido (y aquí empieza a suceder discretamente) para alimentar la nueva burbuja: la burbuja educativa. Millones de familias y estudiantes se están endeudando para ejercer el derecho a estudiar y formarse. Los bancos ven en esta necesidad básica una fórmula de negocio a la que no quieren renunciar. La mayoría de estadounidenses de clase media con grado universitario continúan pagando una deuda inflada de manera artificial. Una anécdota muy significativa es que el propio presidente Obama no terminó de pagar hasta que llevaba unos años en la Casa Blanca.

El papel de los organismos financieros y las estrategias educativas globales

Como decíamos, nosotros percibimos localmente lo que es un fenómeno global. Detrás de buena parte de las reformas educativas sincronizadas encontramos a la OCDE. Este organismo internacional de carácter mixto entre las Naciones Unidas y un club de países ricos, fue en sus orígenes una entidad surgida de los acuerdos de Bretton Woods en 1944 que, bajo la forma de Organización para la Cooperación Económica Europea, fue encargada de gestionar el Plan Marshall de reconstrucción del continente después de la Segunda Guerra Mundial. A partir de 1961 tomó su denominación actual, y se convirtió en uno de los organismos encargados de promover el desarrollo económico de varios países, de acuerdo con los parámetros de la economía capitalista. Esta alianza de países, trataba de perseguir el crecimiento económico a partir de promover la estabilidad financiera, el comercio, la tecnología o las buenas prácticas gubernamentales. Esto implicaba que uno de los principales pilares deviniera la inversión educativa. Y, de hecho, durante las décadas de los sesenta y buena parte de la de 1970 impulsó reformas educativas para mejorar la eficiencia de la industria.

Un buen ejemplo es que la OCDE, uno de los pocos organismos que admitía España como miembro en una época, la franquista, de aislamiento internacional, participó en la elaboración del libro blanco de educación que dio lugar a la Ley general de Educación de 1970. la OCDE quería que España tuviera un sistema educativo que permitiera extender la escolarización primaria y secundaria a millones de estudiantes marginados del sistema educativo con el fin de promover una mano de obra mejor formada. Esto, en cierta medida la hace responsable de la masificación de los sistemas educativos en los institutos y en las facultades universitarias que vivimos en los años ochenta y noventa del siglo pasado.

El problema fue que, a partir de inicios de la década de 1980, cuando el sistema industrial fordista parece que empieza a tener problemas de viabilidad, esta estrategia de expansión educativa empieza a ser corregida. A partir de 1973 los economistas clásicos, la tendencia ideológica del neoliberalismo, se apropia de las viejas organizaciones de Bretton Woods (el FMI, el BM, el GATT), y termina haciendo involucionar las intenciones primigenias para pasar a impulsar otro tipo de política económica. La OCDE que sobre todo hace estudios, confecciona estadísticas con gran competencia y elabora informes muy detallados y profesionales, pasa de considerar los sistemas educativos como medios para alcanzar el desarrollo económico, a objetivos en sí mismos. La escuela ya no será aquel espacio tradicional de ascensor social, sino que pasará a ser considerado como un espacio de adoctrinamiento capitalista y un objetivo de negocio. La transición de un sistema industrial, fordista, a uno de financiero hace que la escuela ya no tenga que formar trabajadores para las fábricas, sino un no-lugar, en términos de Marc Augé, un espacio indefinido que a menudo se convierte en un espacio de tráfico o confinamiento en un capitalismo en el que pasamos del humo de las fábricas a fabricar el humo de la especulación financiera.

A partir de este momento, cuando el paradigma económico se transforma radicalmente, la OCDE asume el neoliberalismo como religión. Como todo sistema de creencias, impulsa sin recelos los 10 mandamientos compilados por John Williamson en 1989 en lo que se conoce como el Consenso de Washington y que, como todo pensamiento religioso, construye una tríada que convertirá el mantra actual a acatar por todos los gobiernos: desregulación, recortes y privatización. A mí me gusta denominarlo el Triángulo de las Bermudas, porque allí donde pasa desaparecen los derechos sociales, concretamente, el derecho a la educación, que pasa a ser transformada en un negocio más.

El neoliberalismo transforma a fondo las sociedades. Sin el viejo sistema industrial, con la especulación como principal industria, desde un punto de vista sociológico, pasamos de ser una sociedad de clases (en lenguaje marxista) a una sociedad líquida (en términos de Zygmunt Bauman). Este es uno de los factores que ha causado una gran desorientación a la izquierda, que ahora parece incapaz de comprender el mundo, y, por tanto, de transformarlo.

Vayamos por partes. Si bien durante la época que los historiadores franceses llaman “los treinta gloriosos”, referido al periodo de crecimiento económico de 1945-1975, y los anglosajones denominan la era del Wellfare, entramos de lleno en lo que el economista y premio Nobel Joseph Stiglitz denomina como la gran divergencia. A partir de este momento, las diferencias sociales se ensanchan en una medida que recuerdan la era anterior a la Primera Guerra Mundial. Diferencias de renta, salariales, y también culturales y educativas hacen insostenible toda cohesión social. Ya no podemos hablar de clases integradas en una sola sociedad, sino de dos universos paralelos, de galaxias que se alejan de manera virulenta. Así, usurpando una expresión de Umberto Eco, la sociedad ya no se divide entre “los de arriba” y “los de abajo”, sino entre los integrados (que gozan de redes de protección y seguridad) y los apocalípticos (aquellos que no tienen nada más que a sí mismos, van perdiendo los derechos sociales, y son a menudo presentados como una especie de zombis): los pobres, los inmigrantes, los ni-ni, la gente refugiada, precaria, …

Esto se traduce en lo que el pensador recientemente fallecido, Zygmunt Bauman denomina la sociedad líquida. Bauman considera que el cambio de paradigma se fundamenta en que las personas, que antes se consideraban ligadas a sus comunidades pierden los referentes, las seguridades que antes otorgaban instituciones sólidas (Estado, nación, clase, pueblo, profesión, sindicato, familia,…). Nadie parece garantizar la seguridad personal, ni el hecho de tener una carrera profesional, ni un trabajo para toda la vida, ni una familia más o menos estable. Ante los azares de la existencia y la globalización negativa, el individuo queda solo, abandonado a su suerte, sin anclajes colectivos ni morales, dejado a su propia responsabilidad. Cualquier éxito del pasado no servirá de gran cosa en el futuro. Cualquier título académico, en una dinámica de cambio y transformación constante, será rápidamente caducable. Aquí, como recuerda Christian Laval, cada uno debe hacer de empresario de sí mismo. La suerte o la desgracia es atribuida a la acción individual: cada persona es culpable de sus fracasos mientras que cada éxito resulta efímero. Las consecuencias son demoledoras. El individuo ya no tiene ninguna referencia, se encuentra solo, abandonado, desprotegido, y eso no hace más que generar un malestar y un miedo, que como constatamos en la actualidad, será explotado por cualquier aventurero político o por algún aprovechado dispuesto a vender soluciones milagrosas (casi siempre utilizando formas de “coaching” y pensamiento positivo). la precariedad ya está convirtiéndose en el nuevo modo de vida, la epidémía del siglo XXI, como nos recuerda Guy Standing.

Y aquí entramos en lo que el pensador Ulrich Beck denomina “la sociedad del riesgo”. La ausencia de seguridades, de seguridad económica, de tener trabajo, carrera, familia, comunidad, sindicato, vecindario, hace que vivamos en una sociedad donde cada persona corre el riesgo de perder el tren, de ser relegado, de perder el estatus. Ya lo hemos visto: Los votantes de Marine Lepen o Donald Trump expresan este mundo en el que los perdedores son los mismos de siempre, porque los riesgos son siempre asimétricos: las élites blindan sus privilegios y disfrutan de sus tarjetas Black, mientras que el resto son desahuciados de sus hogares con la tarjeta roja de la globalización negativa. Aquí, el gueto es la imagen física, la metáfora del mundo globalizado. Cuando hablamos de gueto nos referimos, tanto el conformado por las élites o para aquellos sectores acomodados que se aíslan en urbanizaciones privadas o escuelas privadas, como el generado por los perdedores del sistema, que viven sin trabajo estable, en entornos degradados, precarios y empobrecidos, como las banlieux de Francia o como los barrios de favelas o escuelas con elevados porcentajes de pobreza.

El gueto, o con más precisión, el hipergueto (en términos de Loïc Wacquant) deviene la forma de vida actual y del futuro. De hecho, Ulrich Beck utiliza el término de “Brasilerización de occidente” para describir estos procesos de marginación social y cultural. Barrios privados, acomodados, ordenados y cerrados y protegidos por vigilantes privados, rodeados de masas amenazadoras de perdedores, peligrosos, desordenados, sin normas, deshumanizados que los rodean, como una nueva era medieval en que las ciudades parecen islas de prosperidad rodeados del desorden feudal. ¿Qué papel juega la educación en este proceso? De hecho, la erradicación de las humanidades, como comentábamos antes, y como se quejaba la pensadora Martha Nussbaum, impide tomar conciencia de la propia condición, quita el pensamiento y el lenguaje a la masa creciente de desposeídos y facilita la tarea de dominación a la minoría beneficiaria del sistema. Que víctimas de la globalización en Norteamérica apuesten por alguien como Donald Trump, que es uno de sus principales impulsores, dice mucho sobre el envenenamiento y degradación del sistema educativo (y comunicativo) estadounidense.

Sin pensamiento crítico, hay dominación y explotación asegurada. Y, de hecho, fenómenos como la “pos-verdad” no se explican a partir de la sociedad de la información, gobernada por élites hipe-ricas, se degenera sobre lo que el filósofo situacionista Guy Débord había denunciado hace medio siglo: la sociedad del espectáculo, en que todo debate sobre cuestiones sociales ha pasado a convertirse en un único y plural reality show en el que las clases populares, como denuncia Owen Jones, son demonizadas, a menudo por ellas mismas.

Para que haya sucedido esto, ha sido necesario subvertir el paradigma educativo. La escuela fordista no era nada del otro mundo. A pesar de que ofrecía la oportunidad de convertirse en un ascensor social, no dejaba de ser, esencialmente, un reproductor de las diferencias de clase. Ahora, con escuelas y sistemas educativos diferenciados según el gueto de referencia, no las reproduce, sino que las potencia y las hace insalvables. El mundo anglosajón, y especialmente Estados Unidos ven la coexistencia de experiencias e itinerarios educativos tan singulares que es dudoso que exista lo que podríamos denominar un único sistema educativo. Hay desde escuelas google, donde se trabaja por proyectos y seminarios, de una manera muy “innovadora”, home scooling que permite a los alumnos no mezclarse con nadie que no sea de sus círculos, hasta escuelas penitenciarias, con regímenes de semi internamiento y detectores de metales como los describe David Simon en su magnífica serie The Wire. El resultado, un archipiélago educativo insatisfactorio, y que genera grandes déficits en todos los niveles, incluso respecto a la obsesión mostrada por la OCDE de la “empleabilidad”.

Sin embargo, esto no es ningún problema: Estados Unidos puede reclutar toda la mano de obra de cualquier lugar del mundo: matemáticos indios, ingenieros alemanes, astrofísicos,…. Esta nueva regla del juego genera la reconversión de los debates educativos. Si, hasta hace unas décadas, la prioridad consistía en discutir sobre las finalidades de la educación, el “para qué” servía la educación, qué tipo de sociedad se quería construir a partir de las aulas, ahora nos encontramos con la neutralización de estas cuestiones. En cambio, ahora parecemos obsesionados por el “cómo”, debates metodológicos buscando las piedras filosofales que nos deberían permitir mejorar la educación cambiando la manera de trabajar. Sin embargo, como nos explica el sociólogo de la educación, y principal experto en fracaso educativo Saturnino Martínez, sólo un 6% de los resultados se explican en función de la organización o las metodologías. Los factores fundamentales tienen que ver con la cohesión social y el entorno de los centros (a parte de la propia motivación y capacidad de resiliencia de los estudiantes).

En Catalunya La Escola Nova 21, Ara és Demà pretenden hacer creer, con ciertas dosis de pensamiento mágico, que es posible mejorar la escuela adoptando el trabajo por proyectos o cambiando el nombre de diversas técnicas pedagógicas que hace décadas que se vienen practicando en las escuelas. Centrar el debate sobre estrategias en el aula sirve para camuflar que, hoy por hoy, la escuela está diseñada para potenciar las diferencias, para hacer de las aulas callejones sin salida, para justificar que no se ofrezcan los recursos necesarios que, efectivamente, como demuestra la literatura académica, es lo que puede mejorar las posibilidades de nuestros alumnos. Estudios como el Tenessee ya han constatado que reducir las ratios a la mitad, propician mejoras de un 28 % de rendimiento académico de media, y hasta un 40 % en los alumnos más desfavorecidos. Por qué, pues, estos debates que, como se está demostrando en la azarosa trayectoria del Ara és Demà no están yendo demasiado lejos: efectivamente, porque las propuestas en los términos de una administración educativa que actúa como correa transmisora de las políticas educativas globales, está destinada al fracaso. Y el fracaso es precisamente el objetivo, porque busca deslegitimar los sistemas educativos públicos a fin de preparar las opiniones públicas para aplicar reformas en el sentido de las que se hicieron en las décadas de 1980 y 1990 (y aún en la actualidad) en Inglaterra y Gales: desmantelar el sistema público, privatizar, alimentar burbujas y blindar los guetos acomodados de la competencia educativa de los sectores más modestos.

Las resistencias

Frente estas circunstancias, hay que articular las resistencias. Y las resistencias no funcionarán sin alternativas viables y protagonizadas por la propia comunidad educativa mancomunada (estudiantes, familias y docentes). Esto no será posible si no somos capaces de articular debates públicos abiertos y honestos, con una participación ordenada, rigurosa y disciplinada.

Para ello, será necesario rehacer el diagnóstico actual sobre la situación de la educación. La situación de la educación en nuestro país, y en buena parte de la Unión Europea, si bien es mejorable, es mejor de lo que describen los medios y los supuestos expertos. A base del esfuerzo de los docentes, los alumnos y de las familias, el sistema, a pesar de las amenazas, aguanta. Uno de los problemas es el de su vulnerabilidad debido a que las administraciones públicas ya no representan los intereses de la ciudadanía, sino que están sujetos a las políticas globales dictadas desde organismos como la OCDE o el FMI, y que además han de cumplir con los acuerdos comerciales de la OMC que obliga a liberalizar los servicios (también la educación) a fin de que el capital internacional (y también el local) pueda vampirizar dinero público a base de gestionar escuelas, institutos y universidades. Por lo tanto, es necesario un proceso de reapropiación, gestión directa, desprivatización y blindaje respecto a cualquier interés económico. Esto también nos obliga a repensar la escuela, no tanto respecto a metodologías, como a recursos y finalidades.

Por todo ello, además, hay que plantear alternativas. Si bien los proyectos de futuro guiados por los diferentes gobiernos y poderes extraterritoriales no son precisamente estimulantes, lo que teníamos en el pasado tampoco es demasiado atractivo. Hacen falta proyectos propios, mancomunados, discutidos, agradables e inspiradores. En este sentido, la experiencia reciente de la ILPEducació debería ser un buen punto de partida para definir cómo debería ser la escuela de todos.

Y esto sólo será posible si establecemos una unidad de la comunidad educativa fundamentada en el empoderamiento de la base. Soy consciente de que en este artículo he abusado demasiado de citas de varios autores y numerosas referencias. Permitidme una última, y ​​no precisamente laica. La prioridad número uno, hoy por hoy, es expulsar a los mercaderes de nuestros templos.

9/05/2017

Xavier Díez , Escritor, historiador y articulista es portavoz del sindicato Ustec-Stes a Girona

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Sonidos de reivindicación

La Paz, Bolivia. Año 1984. Dos músicos aymara, Hugo Gutiérres y Rodolfo Choque fundan el grupo K’ala Marka.

Era una época peligrosa para los artistas bolivianos y aún más para los indígenas. Se los consideraba guerrilleros. Sus temas musicales hablaban, entonces, de la realidad de un pueblo oprimido y discriminado.

La sucesión de dictaduras militares fue un obstáculo para echar raíces en Bolivia y fueron a Francia que los acogió con brazos abiertos . En Europa K’ala Marka se afianzó y su música se extendió al mundo entero.

El grupo ofreció un concierto en la sede de la ONU, como parte de las actividades por el décimo aniversario de la Declaración de los Pueblos Indígenas y la celebración del Foro Permanente de la ONU sobre esas Cuestiones.

Rocío Franco conversó con Hugo y con Rodolfo al margen del evento.

Hoy, sus temas siguen valorando la identidad de los pueblos indígenas y exaltando el amor por la naturaleza.

Duración: 6’25”
Producción: Rocío Franco
Música: K’ala Marka

El día del Jazz en Cuba

El día del Jazz en CubaChucho Valdés

  • Agencia EFE
  • Domingo 30 de abril de 2017

El pianista Chucho Valdés, la figura más internacional y reconocida del jazz cubano, reconoció que es “un sueño” para los músicos de su generación que La Habana sea sede del Día Internacional del Jazz, lo “máximo que puede haber pasado tras el Havana Jam y la visita de Dizzie Gillespie” hace casi 40 años.

Valdés es el anfitrión de una jornada de celebraciones a la que asisten la secretaria de la Unesco, Irina Bokova y el pianista y compositor estadunidense Herbie Hancock, y que culminará hoy en La Habana con un concierto donde actuarán grandes figuras del género como el propio Chucho, Hancock, Marcus Miller y Esperanza Spalding.

“Hoy todo es color de rosa, pero en la época de mis inicios había mucha confusión con esta música. Hoy es como un sueño que tuvimos en esa época y un momento muy grande para nosotros, los viejos que empezamos en ese tiempo y estamos viviendo momentos muy felices al ver como se ha desarrollado el jazz”, dijo a la prensa. Para el pianista, fundador de la legendaria Irakere, “tener un evento como este en Cuba es lo máximo que puede haber pasado después del Havana Jam”, un festival histórico que en 1979 unió a leyendas de la música estadunidense y de la isla, y la “visita de Dizzie Gillespie”, dos años antes.

Desde el pasado lunes La Habana acoge a importantes personalidades de la música, que han compartido en sesiones teóricas, descargas y conciertos en trece lugares a lo largo de la ciudad, escogida por la Unesco -que organiza las actividades por el Día del Jazz- como la sede mundial para los festejos.

El instituto estadunidense de jazz Thelonious Monk ha participado también en encuentros con jóvenes exponentes de la corriente cubana del género. “Decidimos que la ciudad natural para las celebraciones es desde luego La habana, no solamente porque es una ciudad de música, de cultura, de patrimonio cultural, una ciudad muy dinámica; sino porque Cuba celebra este año el aniversario 70 de su adhesión a la Unesco”, explicó Irina Bokova.

Bokova, que llegó en la noche del viernes a la capital cubana, especificó que en la organización ven al jazz no solo como “una música hermosa” sino como “un diálogo intercultural, un mensaje de dignidad humana, que toma sus raíces desde África, el Caribe y desde otros países y hoy día se ha convertido en un lenguaje universal”.

LA CELEBRACIÓN

Para el pianista y compositor estadunidense Hancock, embajador de buena voluntad de la Unesco, el hecho que el jazz se haya creado originalmente en EU y desde ahí se haya extendido a través del mundo es un motivo de alegría.

“Que este género se refleje en el extraordinario talento de los músicos cubanos, que son formidables, demuestra la fuerza y la longevidad de esta música”, señaló.

El Día Internacional de Jazz se celebra en todo el mundo todos los 30 de abril, desde que fuera proclamado por la Unesco en 2011 para celebrar las virtudes del género como herramienta educativa y una fuerza de paz, unidad y diálogo.

Las sedes anteriores han sido Nueva Orleáns (EU), Estambul (Turquía), Osaka (Japón), París (Francia) y Washington (EU).

El colofón del programa del Día Internacional del Jazz en Cuba será un concierto en el Gran Teatro de La Habana “Alicia Alonso” que tendrá además a Marc Antoine (Francia), Till Brönner (Alemania), A Bu (China), Ivan Lins (Brasil), Igor Butman (Rusia) y Takuya Kuroda (Japón).

https://www.elsoldemexico.com.mx/espectaculos/musica/651288-el-dia-del-jazz-en-cuba

El bolero y la música ranchera nos educaron: La Santa Cecilia

La banda angelina de origen mexicano presentará su disco Amar y vivir en el Lunario

 

El bolero y la música ranchera nos educaron: La Santa Cecilia

 

El álbum fue grabado en cinco días en vivo en calles, bares y parques de la Ciudad de México, en la plaza Santo Domingo, el parque México, el Zócalo, el salón Tenampa o el foro El Imperial

Foto

La Santa Cecilia, en plena actuación en El Imperial, en la colonia RomaFoto cortesía de la agrupación
Daniel González Delgadillo
Periódico La Jornada
Domingo 30 de abril de 2017, p. 7

La música del bolero y la ranchera, entre otros géneros latinos son las raíces de la banda méxicoestadunidense La Santa Cecilia. Son los ritmos con que aprendimos a ejecutar nuestros instrumentos y a cantar. Esa fue nuestra educación, y es lo que nos caracteriza; lo que nos da identidad como mexicanos, a pesar de haber crecido en Estados Unidos, asevera Pepe Carlos, acordeonista y requintista de la agrupación.

En entrevista con este diario, cuenta que pretenden alcanzar la raíz con su más reciente producción Amar y vivir, disco lleno de canciones muy mexicanas, que se estrenará el 12 de mayo y el 19 de ese mismo mes se presentará en el Lunario del Auditorio Nacional.

La producción fue grabada en tan sólo cinco días, completamente en vivo, en calles, bares y parques de la Ciudad de México; en locaciones icónicas como la plaza Santo Domingo, el parque México, el Zócalo, el salón Tenampa o el foro El Imperial.

Grabar de esta manera el disco es muy importante porque así es como se escuchan el bolero y el ranchero: en vivo. Hacerlo en estos puntos tan específicos de la ciudad recrea lo bonito que es nuestro país y sus habitantes. Queremos impulsar en el extranjero lo más simple, pero con mucho corazón, asegura Pepe.

Amar y vivir tiene un repertorio de ritmos musicales combinados con rock, ska y pop latinos para destacar dicha esencia. Logran su objetivo al sumar las participaciones de las bandas Comisario Pantera, Rebel Cats, Panteón Rococó o los cantantes Mon Lafert, de Chile, y el argentino Noel Schajris.

“No nos costó mucho trabajo tocar con ellos. Fue como si nos hubiéramos echado un palomazo. Ensayamos dos o tres veces las canciones, e inmediatamente grabamos, y esto nos encanta, porque esa es la verdadera bohemia del músico; su verdadera esencia. Un toque que sólo se encuentra en los salones, las fiestas, las calles. Algo que nos recuerda de dónde venimos sin importar lo que hagamos”, cuenta el músico.

El disco también destaca la colaboración de la cantante Eugenia León, la banda Caña Dulce, Caña Brava y el mariachi América de Jesús Rodríguez de Hijar. Con ellos se guarda y conservar la esencia del folclor mexicano.

Responsabilidad comunitaria

Pepe considera que la banda tiene gran responsabilidad con la comunidad latina en Estados Unidos: Contar las historias de nuestro pueblo, de México, para hacer que los nuestros crezcan alto, con identidad, en un territorio de una inmensa diversidad cultural derivada de la migración.

Ser una banda afincada en Los Ángeles, California, explica que la diversidad cultural es unos de los principales factores que atañen a cualquier expresión artística desenvuelta en esta ciudad de migrantes.

Los temas interpretados por La Marisoul (vocalista), Pepe, Miguel Ramírez (percusiones) y Alex Bendaña (bajo) son muy variados. Abarcan desde Leña de pirul, popularizado por Lola Beltrán; Amor eterno, de Juan Gabriel; En el último trago, de José Alfredo Jiménez hasta Ingrata, de Café Tacvba.

La Santa Cecilia lleva más de 10 años en los escenarios. Pepe relata que su andar comenzó con el trío La Marisol y los hermanos Carlos: Tocábamos en cualquier fiesta que nos invitaran: bodas, divorcios, bautizos, velorios, 15 años, cabarets; prácticamente donde nos necesitaran o llevaran.

Su éxito Treinta días los hizo ganar en 2014 un Grammy, al ser considerado el mejor álbum de rock latino urbano y alternativo. Ese mismo año su sueño se cumplió: estar en festival Vive Latino.

http://www.jornada.unam.mx/2017/04/30/espectaculos/a07n1esp?partner=rss

La huelga en Brasil

Telescopio

La huelga

El Buscón
Brasil: El representante de la gran industria y las finanzas de Sao Paulo, O Estado de Sao Paulo, titula a toda página, con preocupación, que la huelga (general) afectó transporte y comercio, y germinó con actos de vandalismo. En efecto, la huelga decretada por las principales centrales sindicales paralizó el país y a las instituciones, al extremo que sólo dos senadores se presentaron en la Cámara. El mismo diario publica la advertencia del presidente de la CUT, la central sindical más importante, de que vamos a ocupar Brasilia. Añade que fue la huelga más importante desde hace 30 años, y que el desempleo llegó a la cifra récord de 14.2 millones. Por su parte, Folha de Sao Paulo titula: Temer considera que traicionaron más de 70 diputados en la discusión de la ley laboral, que fue uno de los motivos de la huelga, y dice que ésta paralizó 130 ciudades. Añade que Temer obligará a renunciar a sus altos cargos públicos, a los recomendados, 25 diputados que votaron en contra, con lo cual, de paso, revela la magnitud del clientelismo, pues confiesa que los cargos no se asignan por concurso ni por méritos, sino por recomendaciones de políticos que se dividen la torta del Estado. Respecto de esta huelga histórica, a días del primero de mayo, hay que destacar que, con excepción del cubano Granma, el uruguayo El País, que dice que la huelga debilitará más a Temer, los diarios bolivianos El Día y Página 7, y el periódico chileno La Tercera, la gran prensa, resolvió ningunearla…

El hombre que cambió la guitarra para siempre

El hombre que cambió la guitarra para siempre
Por Alonso Arreola

El hombre que cambió la guitarra para siempre. Así se llama la última compilación que el célebre instrumentista inglés Allan Holdsworth lanzó días antes de morir, a mediados de este mes. Allí se concentran doce discos con casi toda su obra personal, más piezas inéditas; un sólido legado al que podemos sumar incontables colaboraciones en álbumes y conciertos que extendieron su fama subterránea entre músicos y conocedores del mundo entero. Se trata de una colección cuyo pretencioso nombre no le gustó, pero que dejó de pertenecerle en un último intento de justicia, pues no se ha revisado a fondo lo que logró. Claro, la enorme sofisticación de su oficio no llegó a conectarse con las más grandes audiencias (no creemos que ese haya sido su objetivo ni que haya muerto con frustración). Por ello, a diferencia de lo que pasa cuando algún artista fallece, hoy no basta señalar discos o composiciones, sino internarse en su manera de componer e improvisar. Algo único.

En uno de sus más conocidos videos pedagógicos aborda superficialmente lo que, a nuestro juicio, es uno de sus grandes secretos. Éste: él no veía las escalas como un grupo de notas limitadas por su fórmula interválica (la distancia entre tonos y semitonos) ni por digitaciones convencionales, sino como un terreno con múltiples puntos de conexión en donde se desarrollan incontables combinaciones. El brazo de su guitarra era, bajo esta idea expandida, un área que “iluminaba” todas las notas posibles para un contexto armónico.

Dicho de otra forma: piense que una guitarra promedio tiene entre 132 y 144 notas en trastes metálicos paralelos y que en ellos se repiten simétricamente las doce del sistema tonal, de Do a Sí, incluidas sus alteraciones (sostenidos o bemoles). Es por ello que si pudiéramos encender como luces los trastes correspondientes a una escala mayor, la que sea (la de Re por ejemplo), veríamos alrededor de 84 notas iluminadas a lo largo del instrumento. Brincar libremente de una a otra para trazar melodías o acordes es un juego que rompe inercias mecánicas y que reúne al oído con el arte del dibujo, de la “pintura aérea”.

Si mira el diagrama que hemos pedido incluir el día de hoy (gracias por su generosidad a Juan Puga, quien siempre nos ilustra con tanto tino) verá nuestra lectora, lector, el conjunto de notas de una de las escalas simétricas que más usaba Holdsworth. La escala Dominante-Disminuida constituida por la repetición de la fórmula Semitono-Tono. Ahora tome una pluma y trace líneas conectando círculos. Los que quiera. Eso, bajo el dictado del buen oído y con la técnica como vehículo (impresionante en Holdsworth), sería una forma de improvisación melódica sobre el diapasón de la guitarra (las líneas horizontales representan las cuerdas).

“No debemos dejar que las manos nos gobiernen”, dice Holdsworth en dicho video. Y sí, al escuchar su juego sentimos que no hay preconcepciones mecánicas, ni patrones constantes, ni permutaciones basadas en ejercicios. Aunque sí percibimos la unidad de su estilo, su persona; atestiguamos una exploración que abreva en los géneros que construyeron su vida pero reunidos en el alumbramiento de una originalidad peculiar. Sumemos, además, una ecualización que lo acompañó por cincuenta años, una expresión sonora basada en el oleaje de dinámicas extremas (subidas y bajadas de volumen).

Profundizando en su sonido podemos decir que por mucho tiempo usó las guitarras que la marca Kiesel diseñó exclusivamente para él. Asimismo, que fue pionero en el uso de la Synthaxe Guitar y de efectos que, precisamente, sintetizaban sus ejecuciones convirtiendo la naturaleza análoga del instrumento en una digital que le permitía disfrazarse de teclado, saxofón o trompeta, todo al cobijo de una alta reverberación. Tal como sucedió con mucha de la música grabada en los años ochenta y noventa, la de Holdsworth de pronto se vio encasillada en los parámetros del jazz-fusión que coqueteaba con el rock, sin embargo su fraseo vivirá por siempre como uno de los más notables en la historia de la guitarra.

Colaborador de bandas como Soft Machine, Level 42, Phish, Tempest, Gong, UK, y de artistas como Tony Williams, Gary Husband, Jack Bruce, Jean Luc-Ponty, Stanley Clarke, John Wetton y Bill Bruford, entre muchos más, Allan Holdsworth llega a su ausencia final marcando un cisma de insondable profundidad. Lo recordamos con melancolía este domingo mientras escuchamos el concierto que diera en el Alvas Showroom apenas diez días antes de morir, a los setenta y un años de edad. Haga lo mismo. Buen domingo. Buena semana. Buenos sonidos.

http://semanal.jornada.com.mx/2017/04/30/el-hombre-que-cambio-la-guitarra-para-siempre-4253.html